“Yo quería ir por más, pero el gran filósofo Mostaza Merlo dijo que hay que ir paso a paso”. Con esa frase, el presidente Mauricio Macri anunció ayer un proyecto de ley de reforma electoral, que este mismo viernes el Gobierno enviará al Congreso para su tratamiento. La iniciativa elimina la boleta de papel y las listas colectoras, pero no avanza a fondo sobre el financiamiento de campaña.
Es que según pudo saber EL DIA en el Centro Cultural Kirchner (CCK), donde ayer el Presidente hizo el anuncio de la reforma, el proyecto fue apurado por la Casa Rosada y obligó a los responsables del área, el ministro Frigerio y el secretario Adrián Pérez, a postergar el capítulo del financiamiento para una segunda etapa de debate con los partidos políticos, la Justicia y las ONG especializadas.
Un cambio de último momento que introdujo el Gobierno en el proyecto es que en las PASO de 2019 se voten “fórmulas abiertas”, es decir solamente candidatos a presidente
Pero aún así, la iniciativa contiene aspectos muy interesantes, como la regulación de la transición entre un Gobierno saliente y otro entrante, tal vez debido a la mala experiencia que tuvo la alianza Cambiemos al hacerse cargo de la Casa Rosada sin contar con la información necesaria. “La idea es que una nueva administración no se pase tres o cuatro meses a ciegas”, aseguró Pérez.
El proyecto que hoy llegará al Congreso deberá ser aprobado con un amplio consenso, de al menos dos tercios de los diputados y senadores presentes al momento de la sesión, por tratarse de una reforma electoral que afecta a todos los partidos políticos. En el articulado se establece un “debate presidencial obligatorio”, informó Macri en el breve acto de presentación de la iniciativa.
Tanto el Presidente como el ministro Frigerio invitaron a que las Provincias argentinas y la capital federal se sumen a la reforma –para lo cual tienen que sancionar sus respectivas leyes- y a que simplifiquen el calendario electoral previsto para 2017. “Tenemos que concentrar las campañas. Si nos la pasamos de campaña, no nos queda tiempo para trabajar”, advirtió el primer mandatario.
Entre los puntos de la reforma que todavía no tienen definición, los funcionarios ubicaron a las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), que no serán derogadas pero Macri dijo que “se evaluará” en el futuro “si son un instrumento valioso” que ayuda a la selección de candidatos o si complican el panorama electoral. “Hay que simplificar, transparentar y modernizar”, aseguró.
Sin embargo, un cambio de último momento que introdujo el Gobierno en el proyecto es que en las PASO de 2019 se voten “fórmulas abiertas”, es decir solamente candidatos a presidente, para que luego en las elecciones generales el ganador de esa instancia por cada alianza pueda elegir a su compañero de fórmula, incluso entre aquellos postulantes que fueron derrotados en la competencia interna.
“Espero que el Congreso, en el menor tiempo posible, pueda transformar en ley este proyecto”, sostuvo Macri antes de retirarse del CCK –con una visible renguera- rumbo a la clínica privada del barrio de Recoleta donde fue sometido a una artroscopía en su rodilla derecha. Antes, grabó un mensaje que el Gobierno difundió en las redes sociales para agradecer los mensajes por su salud.
En la columna vertebral del proyecto anunciado ayer por el Presidente está la implementación del sistema de Boleta Única Electrónica (BUE), que consiste en la utilización de máquinas para que la votación de los candidatos se haga en forma digital. El sistema ya fue utilizado con éxito en las provincias de Salta y la capital. Y a nivel distrital se puso en marcha en municipios cordobeses.
Pero nunca fue implementado en la provincia de Buenos Aires, salvo alguna experiencia piloto con votantes extranjeros, porque el gobierno kirchnerista nunca estuvo de acuerdo con la eliminación de la boleta de papel. Ayer en el CCK estuvo Alejandro Tullio, el ex director nacional electoral, a quien le recayeron las críticas en los últimos años por la negativa oficial a modernizar el sistema.
“Para la implementación del sistema electrónico será necesario contar con auditores en materia tecnológica, que se triplicarán respecto de los que había hasta el momento”, afirmó Pérez, secretario de Asuntos Políticos del Gobierno nacional que supo ser parte del equipo de Elisa Carrió y luego de Sergio Massa, para desembarcar en el macrismo y quedar a cargo de la reforma política.
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