La provincia de Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner, quedó sumergida ayer en un escándalo político luego de que la policía reprimiera a trabajadores estatales en la Legislatura, provocando al menos cinco heridos, y el kirchnerismo aprovechara la confusión para aprobar en ausencia de la oposición la ley que permite al Ejecutivo contraer deuda por $10 mil millones. Además, declaró patrimonio provincial mausuleo donde descansan los restos de Néstor Kirchner.
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