Javier Martínez, fundador del legendario grupo Manal y pionero del blues en español, manifestó su “preocupación” al considerar que “en el rock actual hay una obsesión por el volumen de las guitarras” que hace que se le dé poca importancia al rol de los cantantes y calificó de “suicida” al hecho de relegar a un segundo plano al aspecto lírico.
“Hay una obsesión por que la base sea fuerte. Esa es una ambición wagneriana y está muy bien, pero si eso significa que en la mezcla la voz quede atrás y no se entienda lo que el tipo canta, es catastrófico”, dijo el baterista.
En este sentido, destacó que “la fuerza de la canción reside en que combina dos artes muy poderosas, como son la poesía y la música”, por lo que advirtió que todo grupo debe tener “un cantante con una buena dicción, que cante bien y que se escuche su voz en la mezcla final de un disco”.
A pocos meses de haber editado “Pensá positivo”, su nuevo disco solista, el cual será presentado este sábado en La Usina del Arte, el fundador de Manal analizó los motivos que llevan a los grupos a separarse. “Las bandas se rompen por la guerra de los egos y por la intervención de un entorno celoso y envidioso”, sentenció, aunque aclaró que esto no sólo pasa en el rock, sino en todas las actividades.
SUSCRIBITE a esta promo especial