Según un reciente estudio de Cesvi Argentina, más del 22 % del parque automotor en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires cambian las luces de sus autos por unas de tecnología más avanzada, que no solo son antirreglamentarias, sino que encandilan y generan un riesgo adicional para el tránsito ciudadano
Pese a ser una tecnología más avanzada, cuando no se la usa en las condiciones previstas por la ley lejos de convertirse en un auxiliar para bajar los riesgos de tránsito se convierten en un verdadero peligro ya que produce encandilamiento.
Según los datos de Cesvi divulgado a través de un estudio que identificó que el 22% de los autos en la Ciudad y el Gran Buenos Aires usan luces de xenón alternativos.
KIT NO ORIGINALES
Según Cesvi se detectó una gran cantidad de vehículos que cuentan con kit de faros de xenón no originales de fábrica. Pero lo más grave es que la mayoría de esos conductores desconoce los peligros que esa práctica inadecuada encierra. Un dato concreto refleja el cuadro de situación: si un auto circula con xenón no originales, los vehículos que transiten en sentido contrario o delante de él se verán encandilados y enceguecidos.
De la suma total de los autos observados entre capital federal y la Provincia, se desprende que los autos con equipo lumínico de xenón no original alcanzan una cifra casi seis veces superior a la de los autos que circulan con este sistema de fábrica. La muestra se realizó sobre un total de 1.044 casos.
En el ámbito porteño observó que el 83,3% tiene iluminación halógena, un 3,6% lleva instaladas luces de xenón de fábrica y el 13,1% posee el kit alternativo. La realidad en el Conurbano bonaerense marca que el 33,7% de vehículos circula con la iluminación alterada, mientras que solo un 3,9% transita con luces de xenón de fábrica. Y el 62,4% restante cuenta con iluminación halógena.
UN TEMA COMPLICADO
El encandilamiento no es un tema menor para la siniestralidad vial teniendo en cuenta que el conductor recibe el 90% de la información por medio de los ojos. Que un vehículo con luces de xenón no originales atraviese una loma de burro, se cruce de frente a otro en una ruta o se aproxime por detrás de otro automóvil puede generar deslumbramiento y, a consecuencia de esto, un siniestro.
Luego de esta desorientación, la persona tendrá una lenta recuperación de las funciones visuales, en un tiempo máximo de 50 segundos, lo que a una velocidad de 120 km/h significa recorrer 1666 metros sin plenitud de las facultades visuales. Las lámparas de xenón originales tienen varias ventajas frente a las halógenas: iluminan más, tienen una mayor vida útil y un menor consumo. Además, no encandilan porque cuentan con un sistema de regulación automática de altura que funciona a través de la inclinación que posee la carrocería en su eje longitudinal.
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