Tras el secuestro de las armas en la casa de Marcelo Mallo, los plomos y vainas testigos que se obtuvieron de la Tanfoglio italiana fueron cotejadas en el microscopio Gran Comparador con imágenes de material balístico que tenían de hechos relevantes sin esclarecer.
“En el caso del narcocrimen de Unicenter, el ancho de las estrías coincidían con las balas testigos”, dijo una fuente de la investigación. Por eso, uno de los peritos que trabajaba desde hace ocho años la causa Unicenter se presentó a declarar hace pocos días ante la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, quien tiene el expediente por el doble crimen de colombianos, para contar lo que había descubierto y sugerir que se haga el cotejo definitivo que ayer dio positivo en el SAIB de la Policía Federal.
Los colombianos Jorge Alexander Quintero Gartner (35) y Héctor Edilson Duque Ceballos (35), alias “Monoteto”, fueron asesinados a balazos el 24 de julio de 2008 en el estacionamiento del shopping Unicenter, en Martínez, partido de San Isidro.
Un tercer colombiano, Juan Sebastián Galvis Ramírez (23), fue asesinado el 23 de febrero de 2009, en San Fernando.
La Justicia de San Isidro investigó las dos causas de modo conexas y con la hipótesis de que se trató de crímenes vinculados al narcotráfico y que los sicarios fueron barrabravas de Boca.
Por el supuesto encubrimiento y la obstaculización de estas investigaciones, el por entonces fiscal general de San Isidro, Julio Novo, y otros funcionarios del Ministerio Público, fueron apartados de sus cargos y llamados a indagatoria por Arroyo Salgado.
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