La investigación por el asalto en la casa de Hugo Mollo quedó a cargo de la DDI, bajo la instrucción de la fiscal Ana Medina.
El joven que murió tiene 25 años y el disparo que le atravesó el cráneo ingresó por la nuca.
La trayectoria de la bala, la posición en la que estaba el comerciante y el informe balístico preliminar determinaron que el disparo partió de una de las armas de los ladrones.
En la escena se secuestraron dos pistolas calibre 9 milímetros, una perteneciente a Mollo. Y apenas tres vainas servidas, por lo que se presume que los delincuentes tuvieron tiempo de levantar varias de ellas antes de darse a la fuga.
Allegados a la causa deslizaron que habría pistas firmes para identificar a dos de los tres prófugos. “Son mayores y del conurbano”, se limitaron a decir, sin confirmar si, como se especuló en un principio, la banda tiene un componente policial exonerado o en actividad.
una imagen imborrable
Mollo dijo ayer no estar al tanto del curso de la investigación, aunque, según comentó a EL DIA, tiene “muchas ganas de que los detengan”.
Está convencido de que “no eran primerizos”, pese a que parecían ser muy jóvenes.
La esposa del comerciante había recordado en una charla con este diario que el joven que fue baleado en su casa “era un nene. Quedé impresionada. Le salía sangre por la boca, por la nariz. Tenía los ojos en blanco. Esa imagen no me la puedo borrar. Pienso ahora en su familia”.
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