DANIEL ZUCCARELLI
Abogado y magister en Seguridad Vial
Los semáforos son ordenadores de corrientes de tránsito vehicular y peatonal, se instalan cuando existe gran complejidad en el orden de paso de corrientes contrapuestas o de diferentes sentidos de tránsito. La ciudad de La Plata ha sido invadida durante años por colocaciones deficientes al solo pedido vecinal o por un solo siniestro y no porque se reúnan los requisitos técnicos necesarios para ello. Hoy vemos cómo, para poder sortear una luz verde, se deben esperar dos o tres o más fases rojas, por la deficiente planificación de factores o porque ello conllevó a que quede libre sólo un carril para un volumen de tránsito muy grande, reduciendo la capacidad de la calzada. Esta pérdida de tiempo genera caos, contaminación, incidentes y accidentes, entre otros.
Los semáforos a colocar, además de cumplir con los requisitos de corrientes de tránsito de determinados niveles, (volúmenes peatonales y vehiculares ), accidentes ocurridos, etc., tienen que ser analizados en el contexto de otras medidas accesorias para su correcto funcionamiento. Se pueden mencionar: tiempos de ciclo; tiempos de fases; posibilidad de giros en caso de avenidas; corrimientos de sendas peatonales (no como continuación de aceras), ello para permitir el despeje de calzada y evitar atropellamientos de peatones o disputas de lugar; inexistencia de paradas de ómnibus en esquinas donde haya semáforos. También prohibiciones de estacionamiento en distancias a determinar para no obturar salidas y despejes en las bocacalles antero-posteriores, (ello conforme el ancho de las calzadas); sincronización de ondas verdes en avenidas o calzadas continuadas en función del horario; utilización de semáforos con varios programas que contengan cambios de tiempos de fase, según horas pico y horas valle; sistemas de apagado automático a determinadas horas del día; utilización de sistemas especiales para personas con capacidades diferentes (por caso, no videntes (sonoros), mal utilizados porque estos ordenadores pueden ser más peligrosos que su no existencia). Naturalmente que los semáforos son señales de tránsito luminosas y su colocación debe depender de tales factores y no por “inquietudes” no técnicas que deberían tener otra solución. La proliferación de semáforos obedece, frecuentemente, a la falta de planificación de la ciudad, habilitación indiscriminada de P.H., organismos estatales o privados, etc., estacionamientos, sentidos de circulación, recorridos y paradas de transporte, exceso de estacionamientos reservados (a veces solo, privilegios) y control insuficiente y erróneo.
SUSCRIBITE a esta promo especial