Luego de las últimas tres reuniones mantenidas en la Junta Central, el radicalismo local decidió llevar ayer formalmente los tres nombres de los integrantes de la mesa política que la semana pasada le propuso formar al intendente, Julio Garro, para discutir los temas de gestión.
La nómina, integrada por el presidente de la Junta, Marcelo Uriarte, el titular del bloque de concejales de Cambiemos, Juan José Cardozo, y la edil Florencia Rollié fue entregada en mano como lo que algunos consideraron “el último acto en la espera de que las tensiones se relajen”.
Pero horas después, las públicas expresiones del jefe comunal de lo “difícil que era habalar con actores de un partido con tantas líneas internas”, irritó a más de un dirigente del partido centenario.
El lunes dos posturas habían quedado claramente diferenciadas: la línea más dialoguista, que encarna el sector del Rapaca, proponía una pausa; la línea más dura, que parece crecer, propone la creación de un interbloque de concejales que, sin romper Cambiemos, comience a tomar distancia y diferenciarse de la gestión de Garro.
“Estaríamos trabajando en conjunto con la Coalición Cívica, seguiríamos trabajando legislativamente con el PRO, pero estaríamos diferenciados como UCR, no seríamos todos lo mismo”, ensayan algunos las explicaciones de cómo se materializaría la idea.
E insisten: “No vamos a romper, hablamos de tener autonomía y nuestros cuatro concejales actuarían conforme al mandato partidario”.
En el medio, y tras lo que fue la cuarta comida del Club San Luis, prima la tensión.
Si bien algunos sostienen que todavía es prematuro pensar que la situación se verá directamente plasmada en la sesión de hoy del Concejo Deliberante, otros sí advierten que esta diferenciación se notará en lo que será la exposición que las autoridades partidarias y el ex concejal y abogado panelista Ricardo Bianchi realizarán mañana en la comisión de Seguridad del cuerpo deliberativo.
Allí plantearán una fuerte diferenciación “jurídica y política” del proyecto de protocolo “antipiquetes” presentado por el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Ponce.
REUNION TENSA
Según comentan aledaños a la Junta Central, tras la cena que el lunes 30 se realizó en el Club San Luis algunos dirigentes salieron “disconformes” y “expectantes”.
Pero el enojo mayor primó cuando el miércoles de la semana pasada el secretario general de la Comuna, Javier Mor Roig, acudió al partido a explicar detalles de la gestión.
Afirman que se cruzó fuertemente con la dirigente de la CC Cristina Dorato sobre la impronta que el gobierno local viene manteniendo, y también con otros dirigentes del radicalismo, lo que devino en un enfrentamiento posterior el ex precandidato en la PASO Sergio Panella, quien ayer no dejó de reiterar que los radicales buscarán “competir en igualdad de condiciones o intentar que la UCR vaya con su propia lista”.
SUSCRIBITE a esta promo especial