El gobierno de Mauricio Macri respaldó ayer a su ministro de Energía, Juan José Aranguren en medio de una ola de críticas en su contra por continuar como accionista de la petrolera angloholandesa Shell, de cuya filial fue presidente hasta diciembre cuando asumió en el Gabinete.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, salió a respaldar a Aranguren y afirmó que “no hay incompatibilidad” entre la función y responsabilidades del funcionario en el Estado y sus acciones en la empresa petrolera Shell. “La ley es muy clara, no hay incompatibilidad, estamos hablando de acciones que no tienen que ver con Shell Argentina, es de Shell internacional, que son ínfimas respecto a la empresa y donde él como ministro no tiene ninguna vinculación, ni ninguna decisión de él tiene ningún impacto sobre eso”, aseguró Peña.
En su declaración jurada, el ministro de Energía declaró poseer $16.326.051,67 en acciones clase A de Royal Dutch Shell PLC, la petrolera de cuya filial argentina fue CEO hasta el año pasado. Se supone que Aranguren debe controlar a la misma empresa en la que tiene puesta parte de sus bienes. La Ley de Ética Pública establece en su artículo 15 que todos los funcionarios deben “abstenerse de tomar intervención, durante su gestión, en cuestiones particularmente relacionadas con las personas o asuntos a los cuales estuvo vinculado en los últimos tres años o tenga participación societaria”.
REGULACION
De esta forma, la controversia surge porque Aranguren tiene, entre otras responsabilidades de su ministerio, a su cargo la regulación del mercado petrolero.
“Como ministro del área Araguren tiene toda la información absoluta del mercado, información confidencial de los planes de negocios de (petrolera estatal) YPF y beneficia a empresa privada, de la cual es accionista”, apuntó el diputado Rodolfo Tailhade, del Frente para la Victoria. Un fiscal federal investiga Aranguren por supuestas negociaciones incompatibles con la función pública a partir de una denuncia del propio Tailhade por el aumento de la tarifa de gas y por la importación de gas proveniente de Chile, cuyo principal proveedor es la petrolera angloholandesa, según el denunciante.
Germán Emanuele, director del área jurídica de la organización no gubernamental Poder Ciudadano, opinó que Aranguren “viola” la ley de ética pública. “Cualquier beneficio que tenga la sociedad argentina (de Shell) repercute en la sociedad mayor”, sostuvo el especialista.
SUSCRIBITE a esta promo especial