El mercado de pases está complicado en general para casi todos los equipos del fútbol argentino y, en este contexto, Gimnasia no es la excepción. El Lobo no tiene una billetera gorda para salir a buscar los refuerzos que pidió Gustavo Alfaro, pero está buscando la ingeniería económica adecuada para empezar a complacer los pedidos del entrenador. Así, hay un nombre sobre el cual se trabaja hace rato cuya llegada está, por el momento, bastante complicada y otro que se sumó como una apuesta deportiva. Son Fernando Barrientos y Hugo Silveira. Así está la cuestión, caso por caso:
TRABAS POR BARRIENTOS
La llegada Fernando Barrientos viene siendo manejada de manera sigilosa en Gimnasia desde hace varias semanas, solo que al haber tomado estado público, otros actores se pusieron en el medio y, hoy por hoy, es muy probable que la operación se caiga.
Barrientos tiene contrato vigente con su actual club, el Atlético Paranaense de Brasil, por un año más. No obstante, el jugador está atravesando un delicado momento a nivel familiar que lo obliga a regresar cuanto antes a la Argentina. Esa era la llave que tenía en manos Gimnasia y con la cual estaba negociando.
¿Qué pasó en el medio? La situación tomó estado público y al enterarse Lanús del tema, metió la cola pensando en repatriarlo. La ventaja del Granate -que complica sobremanera al Lobo- es que aún posee el 50 por ciento de los derechos económicos del volante. Entonces, de hacer pesar tal situación, podría “soplarle” a Gimnasia la chance de sumarlo a sus filas.
El tema, de momento, no está caído. De hecho en Gimnasia siguen trabajando para destrabarlo, pero la aparición en escena de Lanús complicó los planes más de la cuenta.
LA APUESTA POR EL DELANTERO SILVEIRA
A todo esto, Gimnasia avanzó en las últimas horas por el delantero uruguayo Hugo Silveira, aunque desde el club marcaron ante la consulta de este diario que se trata de una apuesta deportiva y no de uno de los refuerzos prioritarios de este mercado de pases.
Silveira es un atacante que milita en Cerro de Uruguay, tiene 23 años y es potente físicamente, con 1,89 metro de altura. En lo que va de 2016 convirtió cinco goles defendiendo la camiseta del equipo albiceleste.
“Algo escuché, pero nada concreto” , dijo ayer el delantero en diálogo con la radio La Redonda, quien asimismo marcó que “por supuesto que me interesa la posibilidad”, cuando le preguntaron por su posible arribo al Lobo.
Con esta cuestión en carpeta, de todos modos, en calle 4 están analizando bien los pasos a dar, ya que tampoco pretenden una superpoblación en el puesto de centrodelantero (estarán Rasic, Mazzola, Vegetti y Niell como puntas por adentro) cuando el plantel tiene muchas carencias en otros sectores del terreno de juego aún sin resolver.
De aquí al fin de semana el tema podría tener un corte definitivo por sí o por no. Hubo avances, pero aún resta la decisión deportiva del club para abrochar la llegada del delantero charrúa. Silveira tiene ganas. El Lobo lo analiza.
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