“Cada vez somos más, pero todavía no hay un restaurante de comida colombiana en La Plata; apenas algunos amigos que cocinan y podés llamarlos por teléfono para pedirles que te manden algo”, dice Juan David Báez, estudiante de música llegado desde Bogotá.
Y si lo dice es porque una de las cosas que más extraña de su país desde que hace cinco años llegó a La Plata es la comida típica colombiana.
Cerca de él otros suman motivos de nostalgia cotidiana: los paisajes, las bondades de un clima más caluroso y los trámites, que en Colombia, dicen, son más rápidos y menos “enredados” que en la Argentina.
“La forma de comer no tiene nada que ver con la de Colombia. Nosotros hacemos un desayuno y un almuerzo fuertes. Comemos muchas frutas, y acá apenas hay frutas”
“La forma de comer no tiene nada que ver con la de Colombia. Nosotros hacemos un desayuno y un almuerzo fuertes. Comemos muchas frutas, y acá apenas hay frutas”, agrega Juan Davis Báez.
Para Inti Durán (23), estudiante de Periodismo. la clave es el arroz: “la base de la cocina colombiana es el arroz. Y si bien es cierto que aquí se consigue, nosotros lo preparamos de otra manera, es todo diferente”.
Para los jóvenes colombianos radicados en La Plata el contacto con sus familias es permanente, a través de diferentes medios electrónicos.
“Usamos todo: whatsapp, Skype, facebok. teléfono. Y la mayoría trata de viajar por lo menos una vez al año. Comprando el pasaje con seis meses de anticipación, lo podemos conseguir por 800 o 900 dólares”, indican.
Y si bien apuntan que los trámites a veces les parecen muy engorrosos, también opinan que los planes de estudios, en general, suelen ser en la Argemtina “más profundos” que en las universidades colombianas.
En el Centro de Estudiantes Colombianos en La Plata apuntan algunas de las dificultades más comunes en las que tratan de acompañar a los jóvenes que se acercan: entre ellas, los problemas para concretar alquileres.
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