Observadores médicos elevaron a un centenar el número de cadáveres que arribaron a un hospital en la capital de Sudán del Sur luego de que estallara un tiroteo en Juba la tarde del viernes y que se prolongó durante varias horas, en medio de temores por el posible reinicio de la guerra civil.
Si bien no hubo un recuento oficial disponible sobre el total de víctimas porque los soldados que los transportaban al centro no permitían que los médicos examinaran los cuerpos, fuentes extraoficiales garantizaron que el número de víctimas fatales superaba largamente las 40 personas ya que la morgue del Hospital Universitario de Juba estaba llena. Otro médico hizo un cálculo aproximado de 110 cuerpos, tanto de soldados como de civiles.
La mayoría de los cadáveres eran de soldados, dijo el primer médico.
Los disparos comenzaron ante el complejo presidencial y se expandieron al resto de la ciudad durante una reunión entre el presidente, Salva Kiir, y el vicepresidente y ex líder rebelde Riek Machar. Los antiguos rivales emitieron mensajes llamando a la calma.
Los residentes de la ciudad informaron que las calles amanecieron tranquilas ayer, cuando se cumplía el quinto aniversario de la independencia de Sudán del Sur, pero mucha gente evitó salir de sus viviendas, mientras se registraban disparos en una base de Naciones Unidas en la capital.
SUSCRIBITE a esta promo especial