Las oficinas de la delegación platense de Camuzzi estuvieron ayer al rojo vivo. Durante las seis horas de atención al público -de 8 a 14- no aflojaron las colas para averiguar qué hacer con las boletas del servicio de gas que llegaron a las viviendas, algunas con más del 400 por ciento de aumento, y otros fueron a averiguar la situación que les espera. “Estoy aterrada”, dijo Perla Sawicki, vecina de San Carlos, que pasó de 120 a 1.110 pesos de la factura anterior a la que recibió este mes. Ese comentario que se multiplicó por cientos de voces de bronca y desconcierto, fue el denominador común de una jornada agotadora para quienes tuvieron que atender al públcio en las oficinas de 7 entre 57 y 58.
Hubo una amplia gama de casos. Por ejemplo, a Nahuel Rasilla pasaron a facturarle 3.500 pesos contra los 500 pesos del bimestre anterior. “Jamás nos cobraron algo así. Ni siquiera por asomo en el mismo bimestre del año pasado. Encima, la fila de atención al público no se mueve”, dijo el vecino del barrio La Cumbre.
“NO QUEREMOS SUSTOS”
Julia Alonso, de parque Castelli, fue a averiguar junto a su hija cuánto tiene que pagar. “No queremos sustos. En mi caso me hacen pagar consumos estimados, porque no consultan el medidor. Estamos cansados de que nos tengan con el corazón en la boca”.
Juan Andrés González, vecino de barrio Norte, planteó que “me mandaron facturas de los periodos mayo, julio, septiembre y noviembre. Cómo hacen para saber cuánto voy a gastar ese mes. Estoy enojado y desconcertado”.
Otros vecinos planteron su enojo por la situación que se vive con la tarifa del gas. “Un día te dicen una cosa, otro cambian y así nos tienen. No queremos más improvisación con un tema tan delicado”, dijo Julia, vecina de Villa Elvira.
En la sede de avenida 7 de Camuzzi, el clima de nerviosismo no aflojó en ningún momento y los empleados de la empresa no dieron abasto con las consultas. Casi que no hubo rincón libre en el amplio hall de atención al público que tiene la compañía en el centro de la Ciudad.
Entre los testimonios de los usuarios no faltaron reproches a las autoridades del gobierno nacional, fundamentalmente al ministro de Energía, Aranguren, a quien hicieron blanco de gran parte de los reclamos por la “confusión que generó. Basta de ensayo y error”, dijo la vecina Julia Alonso.
Desde Camuzzi indicaron que aguardan la resolución que instrumente oficialmente los topes. “La facturación continúa suspendida”, dijeron voceros de la compañía.
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