Al cierre de esta edición, el paradero del delincuente baleado por el nene de 12 años, presuntamente en el rostro, era un gran misterio.
Como se sabe, la aparición de manchas de sangre en el auto secuestrado al policía del Comando de Patrulla de Florencia Varela, es un indicio concreto para sospechar que efectivamente resultó lesionado.
Sin embargo, todos los rastrillajes realizados por distintos centros asistenciales de la Región, arrojaron resultados negativos.
“O logró burlar a los médicos que lo asistieron, para que no denuncien su ingreso con una herida de bala, o se atendió en algún centro clandestino”, conjeturó un pesquisa.
Del autor del disparo, se sabe que es inimputable por la edad, aunque en el caso interviene el fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Juan Benavides.
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