Una multitud de fieles se dio cita ayer en el santuario de 54 y 23 para rendir tributo a María Rosa Mística, en su día. El desfile de los devotos fue incesante y según se informó, hubo un récord de visitas.
Según contó el sacerdote Ángel D´Auro Diamante a EL DIA, un religioso alemán le regaló en 1977 una estampita de María Rosa Mística y al dársela le habló de favores concedidos y milagros.
El cura la miró fijo, sonrió, la puso en el altar de Nuestra Señora de la Victoria y al costado le dejó una flor. Ese fue el hito fundante de un santuario por el que con el correr de los años peregrinaron y peregrinan miles de fieles católicos de la Ciudad y del país.
Las bendiciones se sucedieron ayer a lo largo de toda la jornada. Además se realizaron cuatro misas por la mañana y otras tres, por la tarde. La última, a las 18:30, fue celebrada por el sacerdote José Espósito, responsable de muchas de las modificaciones que se hicieron en los últimos años en el templo.
“Hubo mucha más gente que el año pasado”, apuntó María del Carmen Gironda, integrante de la comunidad parroquial, quien durante buena parte del día recibió donaciones como alimentos y ropa que serán destinadas a los sectores carenciados de la Región.
Rosa Zárate fue una de las devotas que visitó el santuario y dijo sentirse orgullosa de tener el mismo nombre que María Rosa Mística y que no le importó afrontar un largo viaje para visitar el templo.
“Soy de San Miguel, tuve que viajar durante dos horas, después de salir de mi trabajo, pero lo hago con gusto porque me gusta venir los 13 de julio para rezar y pedir por salud”, dijo la mujer.
Pedir y agradecer fueron las razones por las que ayer fueron a rezar a la parroquia de Nuestra Señora de la Victoria cientos de fieles de todas las edades.
“Llegar a este lugar me da mucha paz, trato de venir los días 13, pero en particular cada 13 de julio”, señaló Beatriz Molinari, vecina de Berisso.
Los testimonios de apariciones de la Virgen María como Rosa Mística, comenzaron en 1947 en Montichiari, una pequeña ciudad al norte de Italia. Pierina Gilli trabajaba como enfermera y en la primavera de 1947 dijo que se le apareció en una sala del hospital para pedirle : “oración, penitencia y reparación”. En una segunda aparición se vio vestida de blanco y con tres rosas: blanca - simboliza el espíritu de oración -, roja - espíritu de reparación y sacrificio - y dorada - penitencia -.
SUSCRIBITE a esta promo especial