Feligreses de una iglesia ubicada en 32 y 25 dieron a conocer una pérdida de agua originada sobre una vereda y que a raíz de sus grandes caudales corre como un río tanto sobre la acera como en la calzada.
Según remarcaron, este percance provoca inconvenientes a los peatones pero por sobre todo implica un enorme derroche de agua potable. Además genera complicaciones en los ingresos y egresos del templo religioso. En ese sentido, solicitaron "que ABSA tome cartas en el asunto" para ponerle fin a este problema.
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