Al menos 60 personas han muerto en todo el país, según datos de la Fiscalía general citadas por el diario Hürriyet. Poco antes, la Fiscalía del distrito de Gölbasi en Ankara había asegurado que ha habido 42 muertos sólo en la capital. Por su parte, el primer ministro Binali Yildirim dijo que se han efectuado más de 130 arrestos.
La cifra aumentó bruscamente luego de que se confirmara que militares dispararon contra civiles que protestaban por el intento de golpe de Estado en uno de los puentes sobre el Bósforo y cazas F16, leales al gobierno de Erdogan, derribaron un helicóptero que transportaba a golpistas 15 de julio de 2016.
El caos se apoderó de las calles de Estambul y Ankara en Turquía, horas después de que un grupo del Ejército anunciara que había "tomado el poder", lo que creó confusión y provocó varios choques entre los militares y los seguidores del régimen de Recep Erdogan. Cuarenta y dos personas, entre ellos civiles y policías, murieron en Ankara en enfrentamientos, informó la Fiscalía del distrito de Gölbasi, suburbio de la capital turca, citada por las cadenas de televisión locales.
También se han contabilizado 60 heridos, según la declaración de la Fiscalía. Por su parte, el primer ministro Binali Yildirim dijo que se han efectuado más de 130 arrestos. (AFP) (AFP) Mientras hay varios reportes de que cazas F-16 derribaron un helicóptero de los golpistas en Turquía (TV), la agencia de noticias estatal informó que 17 oficiales de Policía fueron asesinados, aumentando la desazón en el país.
El levantamiento militar en Turquía ha provocado choques con civiles y ataques aéreos, mientras que el Gobierno ha pedido a sus seguidores que salgan a la calle para detener a los militares rebeldes. La sede de la Dirección de Seguridad en Ankara fue atacada al menos dos veces por aviones y helicópteros del Ejército. Y en torno a ese edificio se han oído numerosos disparos y explosiones, así como en las inmediaciones de la emisora de televisión pública TRT.
Las imágenes de televisión muestran varios heridos en este incidente. Mientras, las autoridades civiles de Turquía han hecho un llamamiento a la población a lanzarse a la calle para resistir el intento de golpe de Estado, que según el presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, está protagonizado por un pequeño grupo de militares que no tiene posibilidades de éxito. "Este golpe de Estado nunca tendrá éxito. Tarde o temprano será eliminado", aseguró Erdogan por teléfono a la emisora CNN Türk. "Van a recibir la respuesta de la nación y van a pagar un alto precio por actuar contra la nación. No les vamos a ceder el campo. Pronto vamos a eliminar su actitud", aseguró Erdogan, cuyo país es un miembro clave de la OTAN.
Tanto el presidente Erdogan como el Gobierno han responsabilizado de la asonada a lo que llevan años llamando "el Estado paralelo"; es decir, los seguidores del predicador islamista Fetullah Gülen, al que acusan de intentar desestabilizar Turquía. Por todo el país las mezquitas están emitiendo continuamente rezos. Dos de los partidos parlamentarios en la oposición, el socialdemócrata CHP y el nacionalista MHP, han condenado la intentona golpista.
Por su parte, la televisión publica de Turquía volvió a transmitir su programación con normalidad luego de que los soldados que habían tomado su sede principal en Ankara abandonaran el lugar. Poco antes de las 3 de la madrugada (21 de Argentina), la presentadora de la televisión pública turca TRT que leyó hace varias horas un comunicado anunciado la toma de poder por parte del ejército aseguró que fue forzada a hacerlo por los soldados que ocuparon la emisora, informó la agencia de noticias EFE.
En ese comunicado, los golpistas aseguraron que habían tomado el poder en el país eurasiático al tiempo que declararon la Ley Marcial y el toque de queda en todo el territorio nacional. Con el de hoy, el ejército de Turquía suma su cuarto golpe de Estado en la historia del país euroasiático. El 27 de mayo de 1960 derrocaron al gobierno del primer ministro Adnan Menderes, con el argumento de que esa administración restringía la libertad de prensa y perseguía a los opositores políticos. Menderes y dos de sus ministros murieron en la horca en septiembre de 1961.
En marzo de 1971, los militares forzaron la salida del primer ministro Süleyman Demirel, en una intervención que fundaron en la necesidad de dar respuesta a la actividad violenta de grupos considerados de extrema izquierda. Un año después el gobierno volvió a manos civiles. El tercer golpe de estado de este período ocurrió en septiembre de 1980, durante el segundo turno de la administración de Demirel, esta vez con la excusa de acabar con la acción de grupos terroristas de izquierda y derecha.
El golpe fue encabezado por el general Kenan Evren, quien impuso la Ley Marcial apenas tomó el poder. Los militares ejercieron el poder hasta noviembre de 1983. En junio de 1977, recordó la agencia DPA, hubo una intervención política sin golpe que forzó la salida del primer jefe de gobierno islámico del país, Necmettin Erbakan.
SUSCRIBITE a esta promo especial