Se aprobó la Superliga pero las aguas siguen agitadas en el fútbol argentino. El nuevo torneo ha tenido sus serias objeciones que han puesto en duda su futuro. “De ninguna manera FIFA puede avalar este mamarracho. Luego de esta Asamblea habrá que revisar artículo por artículo del estatuto para ver si se puede llegar a un estatuto final adaptado a los estándares del fútbol internacional”, dejó deslizar una fuente calificada con ascendencia en la entidad radicada en Suiza. La FIFA rechazó 13 puntos del nuevo estatuto. Desde Suiza mandaron una devolución al formato que pretende la AFA para su fútbol a partir de ahora, objetando algunas irregularidades consideradas.
La principal es la reelección indefinida de un presidente. Otro punto que deberá ser modificado es la cesión de los derechos televisivos de AFA a la Superliga sin un tiempo definido. Tampoco convenció la creación de un tribunal de disciplina unipersonal que depende del presidente.
Es más, hasta se ha admitido que FIFA podría objetar sus irregularidades y hasta vetar la nueva estructura del fútbol argentino. Lo haría la semana próxima, cuando entrará en funciones la comisión regularizadora. El torneo dará inicio el 19 de agosto y para ese entonces todas esas irregularidades deberán haber sido resueltas.
A todo esto, el grupo de dirigentes que se reunió ayer con el secretario general de la presidencia, Fernando De Andreis, y con el titular de Fútbol para Todos, Fernando Marín, consideraron “insuficiente” la oferta de 2500 millones de pesos que hizo el gobierno nacional y pidieron más dinero o bien “salir del contrato”.
“Para nosotros es insuficiente”, sostuvo Claudio “Chiqui” Tapia al salir de la Casa Rosada, y agregó que “el fútbol está mal pago” y que, para él y otros dirigentes, “hay que salir de este contrato”, aunque respetando la gratuidad hasta 2019.
Tapia fue representante de la dirigencia junto al presidente de Boca, Daniel Angelici, Adrián Zaffaroni en nombre de River, el titular de Independiente, Hugo Moyano, el de Belgrano de Córdoba, Armando Pérez, el vice de Chicago, Daniel Ferreiro, y Pablo Toviggino, titular del Consejo Federal.
“Tenemos que tomar una decisión para volver a ponernos en carrera. Vamos a convocar a la dirigencia del interior. Entendemos que el fútbol está mal pago y que hay una gratuidad que está prevista hasta 2019 y que se tiene que cumplir”, sostuvo Tapia. El grupo de dirigentes que se presentó en Balcarce 50 fue con el objetivo de conseguir más dinero, aunque el gobierno nacional difícilmente se mueva de ese número. La otra posibilidad, que es la que más seduce a Tapia, Angelici y el resto de los dirigentes, es rescindir el contrato entre la AFA y el Estado, para negociar directamente con alguna importante cadena televisiva que podría hacer una oferta mayor. “Creo que hay que salir de este contrato”, disparó Tapia, en sintonía con los dichos de Angelici del jueves. Según se supo, pese a que nadie lo afirmará públicamente, “para el gobierno lo mejor sería no tener que poner la cantidad de dinero que se pone, pero el tema es que si se rompe el contrato sería difícil sostener la gratuidad”. El gobierno nacional aseguró que mantendría la gratuidad del fútbol hasta 2019. Los dirigentes trasladarán la oferta y la discutirán con sus pares el lunes, y luego volverán a reunirse con De Andreis y Marín para avanzar en un posible acuerdo o bien en la chance de rescindir el contrato.
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