El diagnóstico de los vecinos que a diario recorren la Ciudad es tajante: las fuentes están en terapia intensiva. Casi condenados al abandono, actualmente estos monumentos se parecen más a vertederos de basura que a ornamentos que embellecen el paisaje platense.
El descuido de las fuentes de La Plata, algunas de ellas históricas y tradicionales, ya es crónico. Sea porque lucen con agua hace tiempo estancada, llena de residuos y hojas que se depositan en el fondo; sea porque su sistema hídrico está roto hace tiempo y se las ve vacías, la mayoría de las fontanas piden auxilio hace rato.
Por caso, la que está en 7 y 32 muestra incluso el enrejado perimetral deteriorado y el faltante de dos tramos. Encima, el mecanismo de bombeo de agua no anda hace meses. Rogelio Suárez, un vecino de esa zona, lamentó que se haya convertido “en un estanque de agua en el que tiran toda clase de residuos”, lo que además podría facilitar la cría de larvas de insectos. Además comentó que falta parquización en las inmediciones de la fuente.
En una recorrida que esta semana realizó EL DIA se pudo verificar que esta situación se repite, en mayor o menor grado, en buena parte de las 14 fuentes que tiene el casco urbano platense, como muestran las fotografías.
También las fuentes que se ubican sobre el corredor de calle 51 dan muestras de la desidia con que son tratadas. Tanto la de 8 y 51 como 9 y 51 tienen agua podrida, estancada, y hay bolsas de basura y botellas plásticas, paquetes de galletitas, panfletos y vasos plásticos. Los estanques están despintados y la empobrecida iluminación no permite que la fina ornamentación se luzca.
En plaza Moreno, por su parte, una de las fuentes que fue objeto de toda clase de trabajos de recuperación y puesta en valor hoy es otro símbolo del abandono. Prácticamente no tiene agua y es común ver que hay gente que hasta la usa para sentarse con la piernas hacia el interior.
En algunas fuentes la pintura ya se está desmigajando, luce estropeada por el avance del verdín o directamente tapada por grafitis multicolor por acción del vandalismo.
En marzo de este año la preocupación por el estado de las fuentes llegó a ser tema de discusión en el Concejo Deliberante local. Por entonces, en pleno avance del dengue en la Región, el agua en descomposición estancada en las fuentes era motivo de inquietud de numerosos vecinos, quienes aseguraban que ese estado propiciaba la propagación del mosquito vector.
Si bien por entonces la secretaría de Espacios Públicos de la Municipalidad de La Plata lanzó un plan para recuperar estos monumentos, por ahora hasta las fontanas de los espacios más tradicionales muestran signos de descuido.
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