La artritris psoriásica (AP) es una enfermedad que afecta a cerca de un tercio de las personas con psoriasis. Si se tiene en cuenta que en nuestro país hay alrededor de 800 mil argentinos con psoriasis, 240 mil también presentarían esta condición inflamatoria, crónica, de origen autoinmune, dolorosa y mucho más discapacitante de lo que se suele creer.
Según muestra una encuesta realizada por la Asociación Civil AEPSO entre cerca de un millar de argentinos con artritis psoriásica, 4 de cada 10 de ellos ven disminuida su capacidad física. Además, sólo el 24,5% accede al diagnóstico antes de los seis meses desde que aparee el primer síntoma, mientras que a 1 de cada 4 le toma más de 10 años lograrlo.
El estudio, viene a remarcar l a necesidad de atender mejor la psoriasis artrósica, dado que la discapacidad física que va ocasionando es progresiva e irreversible, si no es tratada a tiempo.
Estudios previos habían mostrado ya que un retraso breve de seis meses, desde el momento en que aparecen los síntomas hasta la primera visita al reumatólogo, puede determinar daños irreversibles en las articulaciones y un pronóstico desfavorable.
“Cuando un paciente con psoriasis comienza a tener dolores de manos, en rodillas o a nivel bajo de la espalda, debe realizar una pronta consulta con el especialista reumatólogo. Las asociaciones de pacientes cumplen un rol fundamental educando y difundiendo este tipo de información para mantener a los pacientes alertas ante el menor síntoma”, dice el doctor Pablo Maid, médico reumatólogo y director del Centro de Investigaciones en Enfermedades Reumáticas.
Existe una “necesidad urgente de generar más conciencia y conocimiento acerca del impacto de la artritis psoriásica en el paciente, ya que los resultados de esta enfermedad a largo plazo pueden ser graves y determinar su avance, además de aumentar la discapacidad, la aparición de comorbilidades, costos elevados en salud y ocasionar que la calidad de vida sea deficiente”, sostienen desde AEPSO.
SUSCRIBITE a esta promo especial