Para el dueño de una panadería de Los Hornos, lo peor ya pasó tras el terrible asalto que sufrió el jueves en su local, cuando dos motochorros lo despojaron de la recaudación y, en medio de un forcejeo con uno de ellos, cayó sobre un ventanal y los vidrios le causaron serias heridas en una mano.
Como lo reflejó este diario en su edición de ayer, el episodio se desarrolló en un local de ese rubro ubicado en 60 y 155, a las 11.30 de ese día.
Según contó ayer Emanuel Aquino (28), hijo del comerciante, todo comenzó cuando su padre Osvaldo Genaro Aquino (54) conversaba en el negocio con una pareja amiga.
Pero dos delincuentes -según testigos de entre 20 y 25 años- llegaron hasta allí en una moto y se encargaron súbitamente de cambiar esa tranquilidad por un estado de tensión extrema.
“Entró uno de esos ladrones y se hizo pasar como cliente, pero después apareció el cómplice, uno de ellos sacó un arma, pasó del otro lado del mostrador y exigió que le dieran la plata que había”, recordó Emanuel.
Así fue que, instantes después, ese delincuente “se apoderó de unos 1.000 pesos, entre la plata que había en la caja registradora y un dinero que mi viejo tenía para pagar la factura del gas. También se llevaron su teléfono celular”, aportó el joven.
Parecía que la historia iba a concluir con los asaltantes yéndose con eso, pero, antes de huir, uno de ellos quiso robar también una campera del comerciante.
Fue cuando se precipitaron los momentos más dramáticos.
“Ahí fue que el amigo de papá se le tiró encima y comenzaron los dos a forcejear. Entonces mi viejo le quiso sacar al ladrón el arma que tenía en la mano”, reveló Emanuel.
Mientras el dueño de la panadería se trababa en lucha con ese delincuente, el arma de éste “se disparó cuatro veces, según escucharon los vecinos”, mencionó el joven. Milagrosamente, ninguno de los impactos hirió a Osvaldo Aquino ni a la pareja.
No obstante, el hijo del damnificado mencionó que “mientras forcejeaba con uno de los delincuentes, papá cayó arriba de uno de los dos ventanales que se rompieron durante el asalto y los vidrios le cortaron los tendones de su mano izquierda”.
Por esas lesiones, “primero lo llevó un remisero del barrio al UPA de Los Hornos y luego fue trasladado al hospital San Martín, donde lo operaron y recién se fue a las cinco de la tarde” del jueves, explicó Emanuel a este diario.
En contrapartida, “la pareja amiga de papá resultó ilesa”.
“CASI ESTAMOS DE VELORIO”
“Dentro del local quedaron manchones de sangre, por las heridas de papá, además de los dos ventanales rotos. Pero todo pudo haber terminado muchísimo peor. Dentro de todo, tuvimos suerte de que no haya nadie sido baleado. Casi estamos de velorio”, reflexionó.
Según contabilizó el hijo del panadero, “acá ya robaron tres veces en seis años”.
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