MABEL BELLO
Psiquiatra especialista en trastornos de la alimentación
“Una sola frase inapropiada a una persona que está creciendo y que no tiene conciencia de su cuerpo puede causarle mucho daño a su autoestima durante mucho tiempo. Pero no sólo los comentarios paternos son disparadores de patología alimentaria en los chicos; también pueden serlo el bullying y la publicidad. Hay que tener presente que las patologías alimentarias, si bien tienen una base genética, son en un 60% de origen social. Por eso aunque lo mirada paterna tiene una incidencia muy fuerte en estos casos, no hay que atribuirle toda la responsabilidad los padres: se trata en gran medida un problema que nace de los cánones de belleza distorsionados que tiene nuestra sociedad”.
SUSCRIBITE a esta promo especial