Un terrible accidente laboral le costó la vida a dos peones rurales. Se trató de la explosión de una garrafa, que fue escuchada a varios kilómetros a la redonda, y que le dio inicio a una investigación para averiguar las causas de la tragedia, según confirmaron fuentes oficiales.
Todo comenzó en el mediodía de ayer en una quinta hortícola de 66 y 180, en Olmos. Dos hombres, ambos bolivianos y de 36 años, estaban trabajando en ese predio, “usando una garrafa para curar la tira de las diferentes pestes”, según señalaron fuentes oficiales en un informe. Aparentemente, se trataba de una de las actividades habituales que incluía su rutina.
En ese interín fue que ese envase de gas estalló y voló en pedazos, por motivos que todavía no se pudieron determinar y que se están investigando.
LAS PEORES CONSECUENCIAS
Tan fuerte fue la explosión que uno de los dos obreros, identificado como Vicente Vázquez Cazón, “perdió las dos piernas” y falleció en el acto, según indicaron los mismos voceros.
Su compañero, llamado Omar Lázaro Caucotta de acuerdo al parte oficial, “salió despedido por el aire y quedó tirado en el suelo”, continuaron los informantes.
Sólo con ese hombre se pudo desplegar un operativo para salvarlo. Al momento en que fue asistido, presentaba “una herida muy importante en su pierna derecha” por la que tuvieron que hospitalizarlo de urgencia.
El alerta al 911 había llegado por parte de “varias personas empleadas de los invernáculos de la zona, quienes refirieron que habían escuchado una explosión en otro de los predios aledaños”.
Una vez que ubicaron el sitio donde había ocurrido todo, convocaron una ambulancia para que trasladara a la víctima que estaba con vida. El hospital de Melchor Romero fue su destino, donde estuvo internado hasta anoche en grave estado y con pronóstico reservado. Finalmente falleció, informó la Policía.
Una dotación de bomberos fue también a trabajar en el terreno. Esos oficiales examinaron el predio y encontraron los restos de la garrafa esparcidos por el lugar.
LA CAUSA JUDICIAL
La escena fue resguardada hasta que un grupo de peritos de la Policía Científica retiró el cadáver y se encargó de los demás trabajos periciales que ordenó la fiscalía penal de turno, la UFI 12, que se dedica a los delitos culposos. El expediente que se inició por este hecho lleva la calificación de “muerte por accidente”.
El hombre que falleció en el hospital tiene fijado su domicilio en el predio donde sucedió el siniestro, mientras que el que murió en el acto vivía también en Olmos, pero sobre la avenida 197. El intenso movimiento policial que hubo en ese invernáculo, bajo directivas del comisario inspector Ignacio Rosales, dejó pasmados a los demás trabajadores que se dedican a la tarea hortícola.
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