El comerciante que el martes mató a uno de los delincuentes que entraron a robar a su casa del partido de Lanús, maniataron y golpearon a su padre y al hombre que cuidaba de éste, disparó cuatro balazos con un arma prestada, dos de los cuales impactaron en la espalda del ladrón que finalmente falleció, informaron fuentes judiciales.
El fiscal Gabriel Lo Schiavo tiene previsto indagar en las próximas horas al comerciante, Julián Cortella (42), por el momento sólo por la “portación ilegal” de la pistola calibre 9 milímetros que utilizó en el hecho y que pertenecía a un amigo suyo que se la había prestado tiempo atrás. Hasta anoche Cortella continuaba demorado, y aunque todo indica que actuó en su legítima defensa, no descartan un exceso en la misma. En una primera revisión del cuerpo, los médicos advirtieron dos heridas de bala con orificio de entrada en la espalda.
Los peritajes en la escena arrojaron que el tirador efectuó cuatro disparos hacia los delincuentes que estaban dentro de su casa.
El hecho ocurrió a las 17 del martes en Hipólito Yrigoyen y Pedro Uriarte, en Remedios de Escalada.
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