Una serie de mensajes escritos en inglés y enviados a través de Telegram, una aplicación muy parecida al WhatsApp, puso de manifiesto el interés del grupo yihadista Estado Islámico (ISIS) en que los llamados “lobos solitarios” ataquen durante los Juegos Olímpicos de Río, que comienzan el 5 de agosto. La consultora especializada en acciones de grupos extremistas en internet SITE Intelligence divulgó que el ISIS y otros grupos yihadistas están arengando a sus seguidores para sembrar el terror en la ciudad brasileña. El análisis (de acceso restringido a suscriptores) indica que los yihadistas están incluso dando consejos específicos sobre cómo atacar sugiriendo métodos como drones con pequeños explosivos, accidentes de tránsito y el uso de venenos o medicamentos. Los objetivos de los extremistas son, según esos mensajes, las delegaciones y visitantes de EE UU, Francia e Israel, según un informe publicado por el diario brasileño Estado de S. Paulo.
El autor de los mensajes ventila las debilidades de Brasil en materia de seguridad y que las propias autoridades admiten: la facilidad para conseguir armas de guerra y una gigantesca frontera mal vigilada. El grupo impulsa a aprovecharse de la criminalidad de las favelas y de la porosa frontera con Paraguay para llevar armas a Brasil.
LEJOS DE LA TRANQUILIDAD
Brasil ya vetó la entrada de cuatro personas con vínculos terroristas, que solicitaron una acreditación para el evento. El coordinador general de Seguridad Pública en los Juegos, Cristiano Barbosa Sampaio, afirmó que Brasil está en alerta amarilla dado que no existe una amenaza concreta contra el país, pero el clima en Río está lejos de la tranquilidad. Entre bastidores, asesores próximos a las autoridades responsables del éxito de los Juegos confiesan que su único miedo hoy en día es un posible ataque y en la calle ya ha habido también algunas muestras de psicosis. El lunes, un escuadrón anti bombas cortó varias calles del lujoso barrio de Leblon para verificar el contenido de una valija que un hombre había dejado en la calle. El portero del edificio vio al hombre salir corriendo, se asustó y llamó a la policía a pesar de que en la bolsa solamente había ropa sucia.
Los servicios de inteligencia también reconocieron su temor a los “lobos solitarios”, individuos que se radicalizan sin necesidad de integrarse en las filas de grupos terroristas o que inspirados en los ataques del grupo son capaces de ejecutar masacres como la de Niza, la semana pasada, donde un tunecino mató a 84 personas al volante de un camión.
La atracción del ISIS por los Juegos Olímpicos no debe sorprender. Pese a que Brasil nunca fue blanco directo de amenazas terroristas, el evento deportivo, además de recibir a las delegaciones de los países considerados enemigos del ISIS (como Francia o EE UU), tienen un potencial enorme de propaganda al transmitirse en 220 países con un público de miles de millones de telespectadores.
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