Generan suciedad, afean el entorno urbano, interfieren en el tránsito y provocan inseguridad e inquietud entre los frentistas. Se trata de los autos abandonados, que hace años se han convertido en un mal crónico de la Ciudad. Ahora quienes pusieron el grito en el cielo fueron vecinos de una zona de Tolosa en la que hay dos vehículos abandonados en plena vía pública sin que nadie los retire. Uno de los autos descansa sobre calle 525 entre 5 y 6, desde hace meses, y prácticamente reducido a un montón de hierros retorcidos. El otro está “olvidado” en calle 6 y 528, donde incluso le han pegado una pegatina de las multas municipales.
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