Lorenzo Faravelli aparentemente resignó una deuda económica de Newell’s, que había tomado forma a través de una promesa que le había realizado la dirigencia anterior, y al final volverá a Gimnasia, club con el que firmará un contrato por tres años y en el que se entrenará de nuevo a partir del lunes.
Otro que podría ser parte del plantel que está de pretemporada en Abasto desde el lunes es Fabián Rinaudo, procedente del Catania, de Italia, aunque como dijo Gustavo Alfaro en conferencia de prensa “la experiencia me dice que hasta que no se firma el contrato no se puede dar por seguro”.
Respecto a la búsqueda de otros refuerzos, se mantienen con altibajos las conversaciones por Oscar Vílchez, el volante peruano de Alianza Lima, mientras que en las últimas horas se reflotó el interés por Lucas Pérez Castro, libre de Quilmes, y trascendió el interés por un par de atacantes, uno de los cuales fuera adelantado por este medio.
Se trata de Nicolás Ibáñez, delantero de Comunicaciones, que se formó en las inferiores de Lanús, y está bajo la lupa de Alfaro desde hace tiempo; mientras que el otro atacante con posibilidades es el boliviano Yasmani Duk, el Toro, que en la temporada anterior jugó para el Cosmos de Nueva York, en la Liga de los Estados Unidos.
Por otra parte, habrá un cambio de uruguayos en el plantel albiazul, pues en lugar de Alvaro Fernández, quien rescindirá y volverá a jugar a los Estados Unidos, más exactamente al Seattle Sounders, ingresará Sebastián Gorda, quien ayer se entrenó en Abasto y luego firmó su contrato en la sede social de calle 4.
Se trata de un marcador central de 22 años, ex Nacional de Montevideo y Genoa de Italia, que se incorporó al Lobo a préstamo con opción de compra y por una temporada.
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