Los hechos de violencia que vienen sufriendo los delegados municipales en distintos centros municipales recobraron esta semana su protagonismo con el ataque a Federico Braccini, a cargo de la localidad de San Carlos. Las amenazas y “aprietes” no son cosa nueva en este nivel de la función municipal: desde diciembre varios delegados se alejaron de sus cargos por este motivo, y tantos otros denunciaron hechos similares. Los más resonantes fueron los de las delegaciones de Tolosa, Gonnet, Altos de San Lorenzo, Villa Elvira, Los Hornos y en la de Hernández, cuyo frente fue baleado el mes pasado.
El intendente, Julio Garro, atribuyó el episodio a las “mafias” que su gestión viene combatiendo. Sin embargo, si bien en este caso se radicó la denuncia formal, no se difundieron nombres ni acusaciones concretas que desde el punto de vista político echen luz sobre tantos incidentes en los barrios, que parecen tener el punto más fuerte de interés en las cooperativas. Y lo concreto es que cada pocas semanas las delegaciones son escenarios de estas malas noticias.
Pero el lamentable episodio también produjo una solidaridad por parte del radicalismo, que a pesar de las diferencias que algunas líneas internas vienen mostrando para con el desarrollo de la alianza Cambiemos, encolumnó su apoyo a la gestión de Garro. Si bien el motivo del pronunciamiento fue el acompañamiento a Braccini, cercano a la UCR, llamó la atención que el partido se mostrara a todas luces más conciliador con la administración local.
El gesto se contradice con el rumor de nuevos roces en la secretaría de Salud entre el titular de esa área, Alfredo Luchessi, y el director de Emergencias, Jorge Orellana, un hombre propuesto por Claudio Pérez Irigoyen. En el entorno del ex precandidato afirman que Orellana evalúa su salida de la gestión, lo que dejaría vacante un lugar clave, si se tiene en cuenta el impulso que la Comuna quiere darle a la creación del SAME local, que planea articular con la Provincia. Mientras tanto, Sergio Panela insiste en que nunca se sumó a la administración de Garro.
SEGURIDAD
Junto con resonantes casos de inseguridad en la Ciudad, que el fin de semana pasado alcanzaron también a un concejal, que fue violentamente asaltado en Villa Elvira, la polémica en torno al funcionamiento de la Policía Local volvió a reeditarse. En este sentido, el FpV insiste en sus críticas de que efectivos de la fuerza local cumplen horas adicionales en edificios públicos y comercios durante su horario habitual. “Esto no tiene nada que ver con el espíritu con que la Policía Local fue creada”, y agregan que “también faltan efectivos de la Policía Bonaerense que antes prestaban servicio en La Plata”.
El secretario de Seguridad municipal, Daniel Piqué, en tanto, negó que los policías locales desatiendan su función por el cumplimiento de horas Polad, que administra la Provincia. Pero sí admitió que de los 1.113 agentes locales que pertenecen a la Ciudad hay sólo 800 activos, debido a las licencias médicas y distintos casos de desafectación por parte del ministerio de Seguridad provincial, frente a casos de falta de idoneidad.
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