La jornada de ayer será difícil de olvidar para la dueña de un almacén del barrio Norte platense. Y los responsables de que así sea son delincuentes que, durante la madrugada, violentaron el frente del comercio, desordenaron todo y luego se encargaron de robar cuantiosa mercadería.
Con ese panorama se encontró al abrir a la mañana Cintia Lazo, de 38 años, propietaria de ese local emplazado en 14 entre 43 y 44.
En medio de su estupor y bronca, la mujer pudo saber posteriormente en el barrio que los ladrones “fueron unos pibes de entre 12 y 14 años”, según le dijo a este diario en la vereda de su negocio y acompañada de familiares.
“Fue un vecino que entre las 4.30 y las 5 de la mañana regresaba a su casa de trabajar, quien vio a esos chicos justo cuando salían de mi negocio con distintas mercaderías”, relató la mujer, antes de agregar “ni te cuento el desorden que me dejaron”.
Según describió, “había mercadería tiradas por todo el negocio. Con otros familiares estuvimos un buen rato para acomodar todo”, se quejó la mujer.
Apenas conteniendo la bronca e impotencia por el ilícito, después Lazo aseguró que “seguramente son los mismos pibes que andan deambulando por la zona, con la intención de ver dónde robar”.
Para la mujer, estos jóvenes “miran los movimientos de comercios y viviendas”, para saber cuándo dar el golpe.
Al ser consultada sobre los faltantes en su almacén, la mujer detalló que los intrusos “se llevaron unos cuantos atados de cigarrillos y de las marcas más caras. También muchísimos paquetes de galletitas y una botella de fernet”, por lo que habían podido relevar hasta ese momento.
Calcula que el monto de lo robado rondaría los 4.000 pesos.
Pero los perjuicios económicos para esta comerciante son todavía más significativos. Es que “tengo que incluir los gastos para arreglar como corresponde tanto la cortina metálica como la puerta de chapa y vidrio que me rompieron los delincuentes usando barretas”.
“Por ahora se las reacondicionó como se pudo”, acotó.
Sin embargo, los gastos no terminan ahí. Explicó al respecto que “estoy pensando en averiguar costos para instalar un sistema de alarma”.
Agregó que “el barrio se está poniendo bravo con la inseguridad”.
En el mismo sentido se alzaron voces de otros vecinos, debido a que, en las últimas semanas, se registraron varios robos en otros comercios. Pero también, se aseguró, en la calle. Por eso el temor en esa zona se torna cada vez más palpable. La denuncia se radicó en la comisaría Segunda.
EN UN TEMPLO
Ayer a la tarde, en tanto, feligreses de un templo evangélico de 61 entre 18 y 19 descubrieron que delincuentes habían ingresado con fines de robo.
Se llevaron dinero en efectivo, un órgano y algunos otros efectos. Investiga la comisaría Quinta.
SUSCRIBITE a esta promo especial