Se habla de vidrios seguros, cuando se rompe en forma tal que evita accidentes mortales, a la vez que por su resistencia a la rotura protege de los peligros externos en lugares donde la seguridad de los bienes y personas corran un alto riesgo.
Se deben utilizar en áreas de riesgo de impacto humano. La seguridad extraordinaria que proporcionan es la razón por la cual actualmente es un requerimiento legal para la construcción en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, y muy pronto se extenderá al resto del país.
Según los expertos en construcción y diseño, los vidrios templados constituyen el material más adecuado contra los accidentes, ya que estos no forman astillas filosas al romperse. Es fabricado mediante una técnica de calentado y enfriado rápido.
LAMINADO
Cuando se habla de proyectar grandes ventanales, los llamados vidrios laminados suelen ser una solución: brindan seguridad contra robos sin necesidad de rejas y protegen de desprendimientos por roturas. También filtran los rayos solares UV y ofrecen aislación acústica.
Este vidrio es fabricado a partir del cristal común. Para elaborarlo se utilizan dos láminas de cristal común, entre las que se intercala una lámina de plástico especial (generalmente PVB). El resultado es un cristal de alta resistencia, adaptable y de gran rendimiento, apto para un sinfín de soluciones arquitectónicas.
El uso de este vidrio resulta ventajoso en caso de accidentes domésticos, porque no es necesario reemplazarlo con urgencia, ya que se mantiene fijo tras una rajadura.
El vidrio laminado presenta varias ventajas ya que ayuda a mantener ilesas a las personas , pues en caso de rotura los fragmentos quedan adheridos a la capa de PVB, evitando lesiones.
SUSCRIBITE a esta promo especial