En un episodio aún confuso, dos personas murieron y al menos 15 resultaron heridas ayer en la madrugada en un tiroteo en el estacionamiento de un boliche de Fort Myers, en el suroeste de Florida,, tras una fiesta de chicos de 12 a 17 años.
El capitán de la Policía de Fort Myers, Jim Mulligan, informó horas después que “no se trató de un acto de terrorismo” e identificó a las dos víctimas fatales como Sean Archilles, de 14 años, y Stefan Strawder, de 18, según una conferencia de prensa, citada por la cadena de noticias CNN.
Previamente el boliche, Club Blu, indicó que el tiroteo comenzó en el estacionamiento del predio cuando los “padres de los chicos que habían ido a la fiesta, de edades entre 12 y 17 años”, llegaban a recogerlos para llevarlos de vuelta a casa, según un comunicado publicado en su página de Facebook.
La empresa descartó que algunos de los adolescentes que estuvieron en la fiesta hayan sido el o los autores de los disparos
Una de las víctimas fatales falleció en el Hospital General de la zona, en donde también fueron internados 16 jóvenes, entre ellos dos en terapia, uno en estado grave y el otro crítico, según informó Cherly Garn, el vocero del sistema de salud del condado,
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