Pampita viajó a Ibiza, supuestamente para visitar a Pico Mónaco, pero cenó con Nacho Viale y aunque el tenista y la modelo volvieron en el mismo avión, ambos se hicieron los desentendidos. La hipótesis, enseguida, fue que Pampita jugaba a dos puntas.
Tras su regreso, la morocha volvió al trabajo y, por supuesto, los periodistas la esperaron a la salida con picantes preguntas: “¿es un lindo triángulo amoroso?” y “¿quién besa mejor?” fueron algunas de las preguntas que dispararon en los segundos en que la modelo intentaba subir a un taxi para escapar de los papparazzi. “No tengo nada para contar, en serio. Algún día vamos a poder hablar de algo así, supongo. Pero por ahora, no. Este año no creo, este año no tengo nada con nadie”, dijo ella con una sonrisa. Y se fue.
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