PARIS.- Uno de los dos terroristas que mataron ayer a un sacerdote en una toma de rehenes en la iglesia en Saint Etienne du Rouvray, junto a la ciudad normanda de Ruán, estaba fichado por la policía y llevaba un brazalete electrónico para tenerlo controlado.
Según fuentes judiciales se trata de un joven de 19 años de nacionalidad francesa, identificado como Adel Kermiche. El otro atacante, que también fue abatido por la policía, aún no ha sido identificado.
Kermiche tenía permiso para salir de casa de sus padres, donde residía, entre las 8.30 y las 12.30. El joven había intentado viajar dos veces a Siria para unirse al ISIS utilizando identidades falsas, una de ellas la de su hermano, indicó el fiscal parisino François Molins.
La primera vez fue detenido en Alemania y regresado a Francia y la segunda terminó con prisión preventiva en 2015, cuando fue abortado en Turquía su intento de unirse al ISIS en Siria. En marzo de este año quedó libre, controlado desde entonces por el brazalete electrónico.
El presidente francés, François Hollande, aseguró hoy que los dos autores de la toma de rehenes eran “terroristas que reivindicaron pertenecer al Estado Islámico (ISIS)”.
Ambos eran “soldados del Estado Islámico”, según confirmó poco después la agencia Amaq, vinculada a la organización terrorista, que dijo que su acción fue “en respuesta a los llamamientos a atacar a los países de la coalición cruzada”, en alusión a la alianza internacional que ataca posiciones yihadistas en Irak y Siria.
Horas después del atentado la policía allanó dos casas en Saint-Etienne-du-Rouvray, donde fue asesinado el sacerdote.
En uno de los registros, en una vivienda en un barrio a apenas 300 metros del templo en la que supuestamente residía uno de los terroristas, una persona fue detenida. En otra vivienda, situada en un barrio residencial a unos kilómetros de la iglesia y en el que supuestamente viven los padres de uno de los atacantes, la policía llevó a cabo otro allanamiento.
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