Las flores ya no se marchitan, al menos las que pueblan las telas. Margaritas, claveles y rosas se vuelven atemporales y amplían su reinado del verano al invierno, ejerciendo también como un estampado de transición perfecto para la primavera y el otoño en bordados, pedrería, estampados y además de todos los tamaños.
Las flores ya no desprenden inocencia, destilan sensualidad y dibujan sus formas sobre rosas o colores crudos; pero es sin duda el color negro, con encajes y transparencias, el lienzo preferido de los diseñadores.
El italiano Giambattista Valli es uno de los creadores que ha apostado fuerte por la tendencia, pintando flores en amarillos vivos sobre el negro, uno de los “prints” que brilló en el invierno europeo.
Valentino también llena de vistosos coloridos los abrigos. El negro sirve de base al italiano para prender flores de pedrería que visten la pieza en la parte frontal y en detalles como el cinturón trasero y las mangas.
DESDE ITALIA
Las flores de colores y el negro es una combinación que también funciona en los vestidos de Valentino, con transparencias y, en ocasiones, con escotes asimétricos, que caen hasta los pies y se salpican con flores, a las que en alguna prenda se les une un auténtico batallón natural de colibrís, elefantes y hasta camaleones, todos bordados.
Las flores ya no desprenden inocencia, destilan sensualidad y dibujan sus formas sobre rosas o colores crudos
El diseñador usa la misma estrategia con el rosa claro como fondo, para incorporar espigas y flores a un lánguido vestido de manga larga.
Dolce&Gabbana han visto en las flores el ornamento ideal para todas las estaciones. La rosa fue el emblema de su colección “pre-fall”, donde se estampó, a gran tamaño, sobre telas blancas y rosas, para que trascendiera las estaciones y sirviera de acompañamiento en el paso de la primavera al otoño.
La colección “rose” de otoño/invierno de los italianos, que no escatima en transparencias, se ha convertido en la prenda estrella de las “premières” de cine, y la han lucido recientemente la cantante Kylie Minogue, con fondo verde y un par de grandes rosas que ocupan la parte frontal del vestido; o la actriz Helen Mirren, con una rosa de tallo infinito en manga larga, sobre una tela negra y con botones decorativos.
MARGARITAS Y CLAVELES
Dolce&Gabbana continúan con su apuesta floral para la estación primaveral con una colección en la que la margarita es el protagonista indiscutible en gafas, diademas y vestidos con fondo negro, una tendencia que también defendió la diseñadora María Escoté en la semana de la moda de Madrid, con una colección plagada de las flores blancas y amarillas.
DEL BOLSO AL ABRIGO
Dolce&Gabbana también llevan las flores a los abrigos, Chanel a las chaquetas capa y a los bolsos, y Elie Saab a los trajes y a los monos, con psicodélicos verdes y azules de fondo que producen la impresión de que la naturaleza flota en el espacio.
Marc by Marc Jacobs y Balenciaga optan, en cambio, por desdibujar las flores, que estampan sobre las telas con trazos borrosos, el primero con flores blancas sobre negro, y el segundo, al contrario, con pétalos níveos sobre’ fondo oscuro.
Las firmas “low cost” no se quedan atrás y llenan de flores en miniatura su vestidos, recuperando la estética folk de los 70 con vestidos largos, o con vestidos ceñidos y cortos, pero siempre cubriendo los brazos.
Frente a los estampados de pequeños motivos, las grandes cadenas de moda también recuperan las flores a gran tamaño de las que hacen gala Dolce&Gabbana y las estampan sin pudor en cuerpos y pecheras en su versión XL evocando los dibujos de los mantones de manila y con un marcado aire español.
SUSCRIBITE a esta promo especial