Parecía que iba a tratarse de una situación sencilla, pero derivó en un accidente doméstico, que estuvo cerca de terminar en una tragedia.
Fuentes policiales hicieron saber que alrededor de las 14.40 de ayer, el propietario de una vivienda ubicada en 30 entre 55 y 56, Enrique Perrotta (73), quiso junto a su amigo Osvaldo Barrios (37) cambiar la garrafa que estaba en la cocina de ese domicilio.
Sin embargo, por circunstancias que ahora se están investigando, al manipular el envase se produjo una fuerte explosión seguida de un principio de incendio.
Es que de acuerdo a lo que allegados a la pesquisa dejaron trascender, la maniobra se realizó cerca de una estufa que estaba encendida. Y además había otras garrafas muy cerca.
A causa del estallido, ambos hombres sufrieron heridas y cortes en diversas partes del cuerpo, por lo que más tarde tuvieron que ser trasladados en ambulancia a dos centros asistenciales.
SUSTO Y PREOCUPACION
Al escuchar los vecinos un violento estruendo que provenía de esa vivienda, en la que además comenzaron a salir llamas, dieron rápido aviso al 911.
El temor y la incertidumbre por la suerte corrida por quienes estaban en ese inmueble, ya habían ganado a los habitantes de la cuadra.
Los mismos que, pocos minutos después, vieron transformar la fisonomía de ese barrio: fue por el arribo de efectivos policiales, de una dotación del cuartel de bomberos de Los Hornos, a cargo de Martín Patelli, y de dos ambulancias.
Enseguida los rescatistas constataron que dentro de la vivienda, que terminó con graves daños materiales, estaban los dos hombres y con vida.
Voceros oficiales informaron a EL DIA que Perrotta presentaba “un corte en la cara y en una oreja, así como también quemaduras en sus manos”. Y que fue trasladado por una unidad sanitaria al hospital San Martín.
En tanto, Barrios “tenía heridas leves y tenía la ropa quemada”. Y fue llevado al hospital Gutiérrez.
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