Por IRENE BIANCHI
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Twitter @irenebianchi
- ¿De piloto, paraguas y galochas Moni? ¡Qué pájaro de mal agüero, che!
- ¿Acaso no estamos en julio?
- Sí. Y con eso ¿qué?
- Que ya empezó el segundo semestre. Y en cualquier momento, empiezan a llover inversiones. Al menos, eso nos prometieron. Hay que estar preparada.
- ¡Qué graciosa! ¡Por ahora, sólo me llueven cuentas impagables!
- Lo que llueven son los pollerudos. Pablo Echarri contó que su mujer, Nancy, no lo dejaría volver a actuar con su ex, la uruguaya Natalia Oreiro. ¿Desde cuándo un actor tiene que pedirle autorización a su pareja para aceptar un laburo? Es fácil lograr la fidelidad de tu pareja si lo atás a la pata de la cama.
- Yo los veo chuponeándose en “La Leona” y cero ratones. Ni me entibio.
- Algo parecido le hizo Wanda Nara a Icardi. Lo obligó a borrar unas fotos en las que el pibe sonreía junto a Paris Hilton, en Milan. Aunque estaban los tres.
- Qué rico es el idioma castellano. Ahora se inventó el verbo “icardear”, que viene a ser, afanarle el novio o novia a tu mejor amigo o amiga.
- ¿Lo que está haciendo Moria con el petit Ottavis?
- No sé si esos dos consumaron. La Diva Ortomolecular dice que tiene una relación platónica y tántrica con el pequeño.
- Para sexo tántrico, yo lo elijo a Sting, ¿qué quieren que les diga?
- Hay que ver si él te elige a vos, Clotilde.
- Icardiada es la que se mandó el Cabezón de Bolívar con la ex de Ortega, ¿no?
- Obvio. ¡Qué deprimido debe estar Marcelito?
- ¿Por la traición? ¿Por el cargo de conciencia? ¿Por el sentimiento de culpa?
- ¡No! Porque a Matías Alé no le agarró el brote psicótico en su programa, en vivo y en directo. ¿Sabés cómo se hubiese disparado el rating?
- Si vamos al caso, Milita Bora casi espicha en la pista del Bailando el otro día. Terminó de recibir el puntaje en camilla, pobrecita.
- Eso garpa, ¿no entendés? Es lo que buscan. La Tiendita del Horror.
- ¿No se acuerdan de la peli “Ruleta Rusa en Vivo”? “Live”, se llamaba. La gerente de programación de un canal inventaba un formato bien sensacionalista: un “reality show”, en el que los concursantes jugaban a la ruleta rusa con un arma cargada. En cualquier momento lo hacen en GH 2016.
- ¿Y el premio, cuál era? ¿Un ataúd de roble? ¿Un entierro de lujo?
- No, el que quedaba vivo se llevaba el botín, supongo. Ni me acuerdo.
- Somos tan morbosos, que si se hiciera aquí, la gente lo miraría. Te lo firmo.
- Porque nos fascina ver las miserias ajenas, para olvidar las propias.
- Por eso los programas de chismes copan la caja boba. De la mañana a la madrugada. Se chusmea hasta en los noticieros ahora.
- Y hay una nueva camada de humoristas: los meteorólogos. Se hacen los graciosos cuando dan el pronóstico del tiempo. Estandaperos climáticos.
- Che, ustedes del partido del domingo pasado, ni mu, ¿no?
- ¿Y qué querés que digamos? Yo estoy recontra saturada con el tema. Ya fue. No es tan grave. Tampoco salimos cola de perro. Un dignísimo segundo puesto.
- Ya sé, pero una pequeña alegría de vez en cuando, no nos vendría nada mal.
- Se las doy yo. Miren este flamante billete de $500. Divino el yaguareté, ¿no?
- Buena idea. Los sacan de los zoológicos y los meten en los billetes.
- Yo aprovecharía esas jaulas vacías para otros animales bípedos. ¡Chn, chin!
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