Los datos del intercambio comercial argentino en junio arrojó datos positivos. En rigor es una de las pocas luces verdes de la economía en la primera mitad del año.
Según, los datos oficiales dados a conocer por el INDEC esta semana, el intercambio comercial arrojó un superávit de 126 millones de dólares el mes pasado, acumulando un balance positivo de u$s 480 millones en el primer semestre.
Según un informe de la consultora Management & Fit, pese al debilitamiento de la demanda externa, liderada especialmente por Brasil, los estímulos de la política económica hacia los sectores exportadores en especial el campo “cosecharon” resultados positivos (aunque con algunas diferencias), alterando la tendencia deficitaria que mostraba el sector externo hasta fin del año pasado.
En efecto, el superávit acumulado durante el primer semestre contrasta con un déficit de u$s 484 millones en igual período de 2015.
DATOS POSITIVOS
Sin dudas, el campo es el principal motor exportador. A pesar de alternar meses buenos (enero, febrero, marzo y mayo) y otros no tanto (abril y junio), la performance exportadora del sector agropecuario fue muy positiva. Mientras las exportaciones totales retrocedieron un 2,6% interanual en la primera mitad del año, los despachos de productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario (MOA) crecieron un 9,6% y 3,7% interanuales, respectivamente.
Más allá de una caída en los precios promedio de entre un 10 y un 12 por ciento, la quita (parcial o total) de retenciones, la depreciación del peso y el levantamiento de restricciones comerciales sirvieron a la reactivación del sector.
Así tomando como ejemplo el trigo casi duplicó sus ventas en el primer semestre.
Sin embargo, el panorama industrial y energético muestra una foto diametralmente opuesta.
Por ejemplo, la cantidad de vehículos importados (esencialmente desde Brasil) aumentó un 46% interanual respecto al primer semestre del año pasado.
Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) retrocedieron un 16% en el primer semestre, exhibiendo el peor registro en los últimos 10 años.
Los rubros más afectados fueron vehículos (baja 27%), máquinas (cae 23%), metales comunes (28% de pérdida) y metales preciosos (un 19% por debajo).
Los conflictos políticos y económicos en nuestro principal destino de exportación industrial (es decir Brasil) impactaron directamente en la dinámica sectorial.
De todas formas, aún peor fue la performance de los combustibles, principalmente aceites y naftas, cuyas ventas se desplomaron un 31% en lo que va del año.
Los problemas estructurales del sector energético local se potenciaron con un contexto internacional relativamente desfavorable.
Las importaciones cayeron en valor pero aumentaron en volumen.
De acuerdo al INDEC, las importaciones del primer semestre cedieron un 5,8% interanual, principalmente de la mano de combustibles y bienes intermedios ( caen un 30% y 12% interanual, respectivamente).
Sin embargo hay polémica sobre el impacto que producen las crecientes importaciones para consumo.
El colapso del petróleo y otros precios internacionales influyó en esta dinámica.
De hecho, todos los usos económicos registraron alzas en los volúmenes.
Por ejemplo, la cantidad de vehículos importados (esencialmente desde Brasil) aumentó un 46% interanual respecto al primer semestre del año pasado.
BIENES DE CAPITAL
Asimismo, el mayor ingreso de bienes de capital puede estar señalizando cierta recuperación de la inversión, lo cual sería una muy buena señal para las perspectivas de actividad económica.
A diferencia del resultado de igual período de 2015, cuando la balanza comercial marcó un superávit de 483 millones de dólares, el mayor saldo comercial respondió “en buena medida a una mejora en los términos de intercambio debido a las variaciones relativas de los precios internacionales de los commodities”, sostuvo Abeceb.
“Esto implica esencialmente que el ahorro en importaciones por la caída en el precio del crudo más que compensa la caída en las exportaciones por los menores precios de la soja y los principales cereales”, explicó la consultora.
Medidas en cantidades, las exportaciones aumentaron 8 por ciento y las importaciones subieron 9,1 por ciento.
BRASIL
En el intercambio comercial con Brasil, durante el primer semestre se duplicó el déficit, que ascendió a 2.418 millones de dólares, contra 1.167 millones de dólares del mismo período año anterior.
El resultado con el principal socio comercial se explica por una caída en las ventas hacia dicho destino de 20 por ciento interanual, junto con un crecimiento de las compras del 2,2 por ciento, indicó Abeceb.
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