La llegada de Juno a la órbita de Jupiter significó todo un hito para la humanidad y en particular para la ciencia. La nave, del tamaño de una chacha de básquet, es la primera en recorrer casi 3.000 millones de kilómetros a lo largo de cinco años para posarse encima de un planeta, en este caso, el más grande de nuestro sistema solar. Allí, Juno pretenderá dar unas 27 vueltas y traernos todo lo que se pueda explorar sobre este gigante. El funcionamiento de su núcleo, su composición y campo magnético, como así también saber qué hay detrás de las densas y llamativas nubes, son algunos de los misterios a intentar resolver.
Pero si se tiene en cuenta los avatares de la mitología romana, en parábaola con esta misión espacial de la NASA, lo que nunca pudo resolver la diosa Juno con respecto a Júpiter, su hermano y esposo, fueron sus conflictivas relaciones amorosas
Los libros dicen que la diosa se caracterizó por sus celos y venganzas contra las amantes que cortejaba Júpiter y que de igual modo llegó a odiar a los hijos que el supremo tenía con otras deidades.
Como contrapartida, en más de una vez, el dios de los dioses y todos los hombres no dudó en hacer usos de sus facultades, siendo señor de los cielos, los mares, la lluvia y los rayos, para propinarle severos castigos.
Las iracundas reacciones de Juno no fueron para menos ya que Júpiter, que de tanto en tanto le repetía su adoración, se caracterizó por sus romances ocultos tanto con divinidades como con mortales.
Alcmena, Calisto, Climente, Dánae, Diene y Egina fueron algunas de sus tentaciones más renombradas. Las otras amantes, Europa, Leda, Letona, Semele, Taigeta, Maya, Ceres, Temis, Mnemósine.
Así, pesar de la interna sentimental que libraron, Juno y Júpiter tuvieron dos hijos, Vulcano y Hebe. Ella, por su parte, tuvo sola a Marzo.
Ahora, con la visita de su Juno a Júpiter puede señalarse que la ciencia aportó su parte para el reencuentro, a la vez que contribuye reafirmar a la figura de ella como una guardiana del matrimonio.
SUSCRIBITE a esta promo especial