BAGDAD.- Mientras un pueblo furioso y dolorido sigue encontrando cadáveres, el gobierno iraquí ya habló de una “respuesta dura” al atentado más mortífero del grupo Estado Islámico (ISIS) en lo que va del año, que ya causó más de 200 muertos y 230 heridos en el centro de Bagdad.
“El número de muertos por el atentado suicida del sábado en Bagdad ya superó los 200”, afirmaron funcionarios de Bagdad a la cadena CNN.
El domingo, cerca de la medianoche iraquí en el barrio comercial de Al Karrada, de mayoría chiita, estalló un camión repleto de explosivos y metralla frente a una popular heladería, cuando la gente estaba haciendo compras en plena celebración del Ramadán.
Entre las víctimas, hay al menos 25 niños y 20 mujeres, que estaban realizando sus compras para la festividad musulmana del Eid al Fitr, con la que culmina el mes sagrado de Ramadán y que se celebrará dentro de pocos días. Varios negocios y vehículos quedaron destruidos y calcinados en esta zona comercial.
Ayer, los habitantes de Al Karrada, en el centro de Bagdad, se vistieron de luto y expresaron su rabia contra la negligencia de las autoridades tras el atentado suicida. “La tristeza impera y hay funerales en cada lugar. Las procesiones de los entierros prosiguen desde el domingo y todavía se desconoce la suerte corrida por muchas personas”, explicó un vecino identificado como Abu Ali al Ameri. “El olor a muerte y la destrucción inundan la zona”, contó Al Ameri, quien sostuvo que muchos de los cadáveres recuperados entre los escombros están calcinados.
Entre la destrucción y el dolor, familiares y vecinos marcharon en medio de estrictas medidas de seguridad desde la plaza Kahramana hasta el lugar del atentado, donde encendieron velas en recuerdo de las víctimas. Los manifestantes exigieron que los altos cargos de seguridad -a los que tildaron de “corruptos”- rindan cuentas por su ineficacia y pidieron que se intensifique la búsqueda de las personas que continúan bajo los escombros de los edificios destruidos por el estallido.
A poco más de una semana de que las fuerzas de seguridad iraquíes declararan la liberación de la estratégica ciudad de Faluya, tras expulsar de la ciudad a la milicia yihadista, el ISIS tiñó de sangre la capital. Tras este sangriento ataque, el gobierno de Irak anunció que los condenados a muerte “por terrorismo” serán ejecutados pronto. “Los terroristas intentan desviar nuestra marcha, pero nuestra respuesta será dura y en sus propios feudos de Al Anbar y Mosul”, agregó.
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