Los restos del oso polar Arturo, que murió el domingo en el zoológico de Mendoza a los casi 31 años, comenzaron a ser sometidos a una necropsia, según informó la Secretaría de Ambiente de esa provincia, mientras se analiza la posibilidad de embalsamarlo, aunque el veterinario Oscar Ríos señaló que “no sabemos si la calidad de la piel, por su edad, va a permitir que se lo embalsame”.
El oso Arturo había adquirido relevancia internacional luego de una campaña que se realizó años atrás, y que se viralizó por las redes sociales, donde hubo más de 420.000 firmas solicitando su traslado a Canadá, un hábitat más adecuado que Mendoza, donde se suelen alcanzar temperaturas de 40 grados durante el verano.
En cuanto a su fallecimiento, las autoridades señalaron que se debió a un desbalance hemodinámico, lo que desencadenó una descompensación multisistémica.
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