Audi está decidido a jugar fuerte en la apuesta de conquistar a un público joven y, para ello decidió mostrar el diseño de un utilitario deportivo de pequeñas dimensiones, pero con todos los rasgos de un modelo de alta gama.
El Audi Q2 se presentó en el Salón de Ginebra como un pequeño utilitario deportivo que acaba de ser lanzado a la producción y que se venderá entre 25.950 y 26.400 euros (entre 28,750 y 29.300 dólares) para las versiones nafteras y diesel respectivamente.
El utilitario deportivo que se presenta como el modelo de acceso a la gama de Audi llega al mercado como un intento de romper esquema, y claramente no se parece a los otros todoterrenos de la marca, entre otras cosas por su apuesta a colores bien vivos.
El modelo tiene defensores y críticos. Mientras algunos ven el Q2 como un ejercicio de diseño muy poco agraciado, otros consideran que Audi tenía que arriesgar en este segmento, con un vehículo enfocado a gente más joven, urbana y con gustos menos tradicionales, que se aleja un poco del resto de la gama.
El frente es muy atractivo, con rasgos muy Audi, como los faros o la parrilla Singleframe, y el lateral es impactante debido a sus afiladas formas y a las molduras personalizables del pilar trasero, al estilo del Audi R8.
La parte trasera es, sin dudas, lo más controvertido de su aspecto exterior. porque según cómo se mire se pueden hallar atisbos del BMW X1 o del Fiat 500X, pero sobre todo del Citroën C4 Cactus y del Volkswagen Polo. Los faros son Led, y presenta un techo con una superficie de cristal bastante corta.
Por dimensiones, con sus 4,19 metros de largo está más cerca de un Audi A3 (4,24 metros) que de un Audi A1 (3,97 metros), y también es 19, 23 y 25 centímetros más corto que un Audi Q3, un Mercedes-Benz GLA o un BMW X1, respectivamente. Así aunque es comparable a varios modelos, desde Audi afirman que no tiene rivales claros en el mercado premium.
La paleta para este Q2 cuenta con doce colores, incluidos el amarillo y el naranja, además de tres grises (uno de ellos nuevo y el otro en efecto perla), dos negros y dos blancos (metalizado de cada uno), un rojo, un plata y un azul con efecto cristal. Ciertos elementos de la carrocería pueden ser negros, grises o del mismo color del resto del modelo. Además se ofrece un acabado S-Line, de corte más deportivo. A pesar de sus dimensiones compactas, el habitáculo del Audi Q2 llama la atención por ofrecer una habitabilidad bastante buena.
Delante, todo bien, pero por detrás, sin ser enorme, hay espacio suficiente para que dos adultos viajen cómodamente, tanto por hueco para las piernas como por altura libre al techo.
Como de costumbre, la plaza central es estrecha y no ideal para largos viajes. Los asientos delanteros resultan cómodos, sujetan bien el cuerpo y pueden estar calefaccionados.
El diseño del interior es el de los últimos modelos de la casa, es decir, con un aspecto fresco e interesante, y una buena dosis de tecnología.
Es idéntico al del Audi A3, incluyendo los difusores del aire, los mandos de la climatización o la palanca de cambios, aunque en éste caso la pantalla del tablero no se esconde y la moldura que cruza horizontalmente ahora está retroiluminada opcionalmente.
HABITACULO
Como en cualquier Audi, la calidad de materiales y acabados del habitáculo no defrauda. A pesar de ser el más pequeño de la familia, dentro se respira un ambiente premium y todo lo que queda a nuestro alcance es agradable a la vista y tiene buen tacto. Como en el exterior, se ofrecen elementos en contraste en los asientos o el tablero, en tonos rojo, amarillo, naranja o blanco.
Otro punto a destacar del Q2 es su baúl muy generoso. Según la ficha técnica, el volumen es de 405 litros, ampliable a 1.050 litros con asientos traseros abatidos, y lo cierto es que el espacio utilizable es muy bueno, puesto que tiene buena profundidad.
Además, el piso del mismo se mueve a modo de bandeja y tiene dos alturas, por lo que bajando el suelo un nivel se logra un poco más de espacio, si fuera necesario. Bajo éste hay hueco para una rueda de tipo galleta, y un componente del equipo de sonido. Opcionalmente, además, el portón puede ser de accionamiento eléctrico.
La oferta de motores para el Audi Q2 consta de tres opciones nafteras de 1,0; 1,4 y 2,0 de 116, 150 y 190 caballos y tres diésel de 1,6 TDI y 2,0 TDI con 116, 150 y 190 caballos
El Q2 incorpora de serie una caja de cambios manual de seis marchas, salvo en las versiones tope de gama TDI y TFSI, que montan un S-Tronic de siete velocidades.
El cambio automático también está disponible en las demás, como opción, aunque es diferente según la versión: en las dos de acceso (116 caballos) los dos embragues funcionan en seco, mientras que en el resto de variantes los embragues están bañados en aceite y la caja es de nuevo desarrollo. Por su parte, la tracción quattro es de serie en las dos versiones superiores y sólo está disponible como opción para el 2.0 TDI 150 caballos.
SUSCRIBITE a esta promo especial