Algo tan simple como salir a sacar la basura a la vereda fue para una mujer lo que la dejó cara a cara con un ladrón. El intento de entradera se frustró porque el hijo de ella, de 12 años, salió en su auxilio. Pero no lo hizo de cualquier manera: tomó un viejo revólver de su bisabuelo y le disparó dos veces al delincuente. Al parecer, lo habría lastimado en la cara. El caso plantea una encrucijada legal que parece conducir el expediente al archivo.
Eran las 21.30 del miércoles y en el barrio del Ministerio de Salud bonaerense no había mucho movimiento. Los únicos que andaban por ahí eran, al menos, dos asaltantes en busca de su próxima víctima. Cuando vieron a una vecina que salió un segundo de su casa no lo dudaron: uno de ellos se le acercó corriendo y la amenazó con un arma, según contaron fuentes policiales.
A la mujer, de 44 años, aparentemente quisieron obligarla a entrar al edificio donde tiene su departamento.
La única defensa que ella pudo atinar a hacer fue comenzar a gritar, siempre de acuerdo al testimonio de los voceros y de algunos vecinos de la cuadra.
Ante esa situación, el hijo de la víctima, que estaba en el departamento y escuchó lo que pasaba, fue en su auxilio.
Pero antes de salir a la calle para enfrentarse con el delincuente, tomó un viejo revólver “lechucero”, que sólo puede contener hasta seis balas en su tambor.
El arma le pertenecía al abuelo de la mujer a la que estaban asaltando, señalaron fuentes del caso. El chico la empuñó para ahuyentar al ladrón.
Sin aclarar si antes hubo algún intercambio de gritos, los voceros aseguraron que el menor disparó dos veces del gatillo.
De ese par de disparos, uno habría impactado en la cara del ladrón. Al menos eso “es lo que la propia mujer le dijo a los policías” que fueron a trabajar en el tema, se indicó.
El asaltante no pudo más que abortar sus planes y salir corriendo al encuentro del cómplice que lo esperaba arriba de un auto, del que por el momento se desconoce cómo era.
Consultada por este diario, la víctima sólo reconoció que intentaron ingresar a su domicilio, pero evitó dar más datos.
Este diario tampoco los brinda, para preservar la identidad del adolescente.
En la cuadra el episodio dejó estupefacto a más de uno. No por el intento de asalto -algo que “cada tanto pasa”, según comentaron algunos vecinos- sino por lo violento que fue.
Los delincuentes están prófugos y se está trabajando en ubicarlos. Aparentemente habría cámaras de seguridad en un domicilio particular, que servirían para ubicarlos.
Lo que es seguro es que el menor por su edad es inimputable.
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