El papa Francisco advirtió que a la Patria, como a la madre, “no se la puede vender” y expresó su solidaridad con los “hijos más llagados” del país, entre ellos los que viven en la indigencia, no tienen trabajo, son víctimas de la trata de personas o sufren el flagelo de la droga.
El pontífice expresó su cercanía y oración con todos los argentinos mediante una carta por el bicentenario de la Independencia remitida al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo.
“Los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas: ‘Este es capaz hasta de vender a la madre’; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender... y tampoco a la Madre Patria”, aclaró.
El Papa transmitió su saludo a los obispos, autoridades nacionales y a todos sus compatriotas y deseó que esta celebración haga a los argentinos “más fuertes en el camino emprendido por nuestros mayores hace ya doscientos años”.
“De manera especial quiero estar cerca de los que más sufren: los enfermos, los que viven en la indigencia, los presos, los que se sienten solos, los que no tienen trabajo y pasan todo tipo de necesidad”, sostuvo.
Por último, el Papa pidió a Dios que “bendiga nuestra Patria, nos bendiga a todos nosotros; y a la Virgen de Luján que, como madre, nos cuide en nuestro camino” y repitió su muletilla desde que inició su pontificado en marzo de 2013: “No te olvides de rezar por mí”.
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