“Es un orgullo ser abanderada de la Media 20. Representar a mis compañeros. Y estar con la bandera en este 9 de julio era muy importante para mí. Porque es el último año. Por el bicentenario. Porque estaba con Miriam (Fernández) y Silvia (Jurado), las escoltas, mis amigas. Sí, era muy importante”, subraya Mirta Sánchez (50), la mejor alumna de la escuela de 71 y 115.
Es que Mirta tiene en ese enorme edificio a su “segunda familia”. Profesores (como Gabriela y el docente Benavídez) y compañeros que la contuvieron y alentaron a no bajar los brazos en un momento tremendamente difícil: un mes antes de que comiencen las clases falleció su esposo, quien hace tres años la impulsó a que “rinda” la asignatura pendiente de hacer el secundario.
El objetivo está a un paso. Y en 2017 será estudiante de Pintura en la Facultad de Bellas Artes. “Cuando uno empieza a estudiar, es casi imposible parar”, sentencia la madre de Victoria (27), ingeniera agrónoma, y de Santiago (13), alumno del Colegio Padre Castañeda.
Mirta nació en Balcarce. Cuando llegó a la edad en que debía empezar el secundario promediaban los años ‘70. “La situación era muy difícil”, recuerda. Así vio truncada la continuidad de su trayectoria educativa.
A los 24 años se casó con su primera pareja. “Vinimos a La Plata por cuestiones laborales. Y acá nació Victoria, la primogénita”, relata. Varios años después llegó Santiago, fruto de su segundo matrimonio.
“Trabajo en casa. Mi madre, mía tía y mis primas tienen negocios del rubro textil en Mar del Plata, y yo elaboro prendas para ellas”, comenta.
Admite que siempre tuvo un prejuicio sobre estudiar de noche. “Asociaba los bachilleratos de adultos a ese horario. Pero un día unas amigas me contaron que en la Media 20 había distintas opciones. Ellas, mis hijos, mi esposo, todos me alentaron. Hasta que comencé”, recuerda.
“Destaco a los profesores y a mis compañeros, hemos formado un grupo muy unido, una familia”, enfatiza Mirta, quien reconoce su preocupación por muchos jóvenes que “hoy en día reflejan una total pérdida de valores. No respetan a nada ni a nadie, menos a los profesores”, describe, sin disimular la angustia que le provoca esa situación.
Le encanta la historia, el teatro y visitar junto con sus hijos exposiciones de arte. Amante de la pintura renacentista, Mirta ya piensa en las aulas de Bellas Artes.
Envíe el nombre y los datos del abanderado a abanderados@eldia.com.
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