En medio de los Juegos Olímpicos de Río sorprendió el color que presentó la piscina del estadio acuático María Lenk.
Más allá de la contaminación del agua en la bahía local los clavadistas se vieron en las últimas horas sorprendidos con el color verde del agua de las piletas.
La situación, no obstante, no impidió la realización de la competencia olímpica de clavados, ya que los atletas no manifestaron ningún tipo de problemas. Las autoridades, además, comprobaron que no representaba un riesgo.
Aunque resultó curioso el color verde del agua, no hubo problemas a la hora de las competencias. No olía mal, no irritó los ojos de los competidores, ni afectó el desempeño de los deportistas.
"No sabemos exactamente qué pasó", adelantó Mario Andrada, vocero del comité organizador. "Medimos todos los días el agua con los mismos parámetros y los resultados fueron idénticos que con una piscina azul".
"La tonalidad vino de algas bajo un sol intenso y cero viento", informó posteriormente a la AFP Mario Andrada, director de comunicación del comité Rio-2016.
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