La Justicia avanza en una investigación sobre si el ex secretario de Obras Públicas kirchnerista José López planeaba escapar en avión antes de pasar por el convento de General Rodríguez el 14 de junio pasado, trascendió ayer de fuentes tribunalicias.
Según un video que consta en la causa y fue exhibido anoche por TV, López habría planeado huir en avionetas con carga de combustible completa, que estaban estacionadas en un hangar del aeropuerto de San Fernando, que pertenecerían a Walter Zanzot, dueño de la empresa Top Air y procesado en la causa por la llamada “ruta del dinero K”.
El fiscal Federico Delgado analiza los movimientos de las dos avionetas que estaban en ese hangar, las cuales eran usadas por hijos del empresario Lázaro Báez y el contador Andrés Galera, que ayer negó en los tribunales ser testaferro del número dos del ministerio que conducía Julio De Vido.
Según informó anoche el canal de cable TN, a las 0.15 del 14 de junio, antes de ser detenido López tras intentar dejar casi 9 millones de dólares en el monasterio, despistó un avión y el aeropuerto quedó inhabilitado para operar. Analizan si ese fue el motivo por el cual el ex funcionario K no pudo escapar, al menos a otro país vecino.
LA CASA DE TIGRE
Mientras, Galera negó ayer haber “disimulado” el enriquecimiento ilícito del ex secretario de Obras Públicas, rechazo haber sido un “prestanombre” y pidió su sobreseimiento en la causa.
El contador, quien fue dueño de la vivienda de Dique Luján, en Tigre, donde vivía López con su esposa María Amalia Díaz, aseguró que compró la casa el 22 de mayo de 2008 y la vendió el 19 de mayo de 2010.
“Niego total y absolutamente los hechos que se me imputan”, dijo Galera, y señaló: “No he sido una persona interpuesta o que se ha prestado a disimular el incremento patrimonial de López, ni de ninguna otra persona”.
Galera explicó que compró el terreno a través de la venta de una vivienda inhabitable más fondos asentados en su declaración jurada, y señaló que llevó adelante una serie de reformas para revalorizar “la propiedad y poder de esa manera obtener un cierto rédito entre la compra y la venta de la misma”.
Afirmó que conocía a López y su esposa “socialmente” y que la pareja tenía interés en comprar la propiedad y por eso María Amalia Díaz, mujer del ex funcionario y también imputada, participó de reuniones con el arquitecto que hizo las obras por casi $ 2 millones.
No obstante, Galera afirmó que “por razones económicas” la operación no se pudo llevar adelante. La defensa solicitó su sobreseimiento al juez Daniel Rafecas, al señalar que “no se ha definido el cómo, el dónde y el cuándo del hecho supuestamente ilícito atribuible a nuestro defendido”.
José López declarará mañana jueves en la causa por la que está preso y se espera que dé por primera vez su versión de los hechos ocurridos en el convento de General Rodríguez por los cuales fue detenido el pasado 14 de junio.
HERMANA ALBA
Por otra parte, el fiscal sigue teniendo dudas sobre la hermana Alba, la religiosa de 95 años a cargo del convento, y pidió nuevos exámenes médicos para saber si está apta para declarar.
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