El judoca argentino Emmanuel Lucenti, quien había sufrido una lesión en su brazo derecho en el primer combate de ayer, cayó en los octavos de final ante el canadiense Antoine Valois-Fortier, actual campeón olímpico, y no pudo concretar su sueño de una medalla en los Juegos de Río, tras lo cual adelantó que no se retirará y piensa seguir hasta Tokio 2020.
En la categoría de hasta 81 kilos, Lucenti tuvo un debut exitoso, pero no exento de polémica, ante el brasileño nacionalizado libanés Nacif Elías, quien fue descalificado por aplicar dos palancas ilegales sobre el codo derecho del argentino.
El tucumano alcanzó la victoria cuando todavía restaban dos minutos para el final el combate, ya que el libanés le forzó el brazo derecho, lo cual le provocó una lesión en el codo, que en un principio generó ciertas dudas de sí podría seguir peleando.
Elías, molesto con el falló, le negó el saludo a Lucenti, le protestó al juez y a los jurados, pero minutos más tarde tuvo que volver al tatami de la Arena Carioca 2 para cumplir con los protocolos y, de esa manera, evitar algún tipo de sanción posterior.
“Me había sonado el codo en el primer lance y luego repitió. Hace tres semanas me descalificaron ante un húngaro, cuando iba ganando, por lo mismo. El reglamento está para cumplirlo. Entiendo su enojo, porque le pasó en un juego olímpico y él es muy temperamental”, dijo el argentino sobre ese hecho.
En la siguiente ronda, “Emma” se las tuvo que ver con Antoine Valois-Fortier, campeón olímpico hace cuatro años. Las cosas no empezaron bien para el tucumano, quien con tres shidos (sanciones) en contra, se veía obligado a cambiar su planteo de combate. Sin embargo, gracias a un waza-ari, pasó al frente, pero sin tiempo para disfrutarlo su rival le realizó la misma toma y se quedó con el pase a cuartos, ya que no tenía penalizaciones.
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