BRASILIA.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones, apeló ayer a la OEA en un intento de suspender el proceso que le puede costar el cargo, mientras aguarda que se fije la fecha definitiva del juicio aprobado por el Senado. La demanda fue presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Dilma, el cual explicó que la mandataria aparece entre los firmantes en calidad de “víctima” de un proceso “ilegal”.
Los diputados Paulo Pimenta y Paulo Teixeira, ambos del PT, explicaron que la demanda ha sido preparada por juristas brasileños y argentinos y exige a ese organismo de la OEA una medida cautelar que “suspenda” el juicio político.
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