NICOLAS MAVRAKIS
Escritor. Autor de “No alimenten al troll”
En los últimos años hubo una evolución de este tipo de usuarios, dado que éste como agente disruptivo del sentido, como pura negatividad, primero se profesionalizó y después se automatizó. De todas formas, la paradoja es que lo que ese proceso demuestra es también la involución de la figura del troll, su neutralización a través de su integración a un mercado gris de la construcción de reputaciones privadas y públicas en la web. Dicho de otra manera: no hay ningún motivo inteligente para creer que un espacio digital habitado por poco menos de la mitad de la humanidad va a ser menos violento, menos hostil, menos confuso que el mundo más allá de las pantallas.
SUSCRIBITE a esta promo especial