Pasaron más de cinco meses desde que mataron de un piedrazo a Néstor Atilio Soria (34), que viajaba en un micro de la línea Este por El Palihue. Al parecer, nada cambió demasiado desde entonces, porque ayer hubo otro caso calcado, aunque con distinto final, porque no hubo heridos.
Este último caso de vandalismo ocurrió en la esquina de 96 y 115. El blanco del ataque volvió a ser un colectivo de la misma empresa, pero en este caso el interno 21.
Los autores habrían sido, otra vez, adolescentes. Inclusive, nadie descarta que hayan sido del mismo grupo que mató de un cascotazo a Soria. A diferencia de aquel hecho, ayer la andanada de piedrazos contra esa unidad tuvo como saldo “la rotura de algunos vidrios”. No se informó que hayan habido heridos.
Voceros policiales señalaron que se busca establecer, en esta etapa investigativa, si se trata de los mismos menores de edad que -con el mismo comportamiento- terminaron con la vida de Soria. La cercanía y el parecido entre uno y otro caso alimentan esa conjetura.
un caso impune
A Néstor lo mataron a comienzos de abril, cuando iba como pasajero de un ómnibus que pasaba por 115 y 609. El cascotazo que alguien tiró desde la calle le pegó de lleno en la cabeza y resultó siendo letal un par de días más tarde.
Desde entonces, sus familiares y amigos organizaron más de una marcha, en el barrio y en el Centro. Su papá, incluso, llegó a esbozar que la única solución por el momento sería que instalen vidrios blindados en los micros.
Antes de conocerse este nuevo caso ya habían pautado volver a marchar hoy a las 10 de la mañana hasta las fiscalías de 7 entre 56 y 57, para pedir que se haga justicia por ese ataque. Las miradas apuntan a “una bandita” de cuatro menores de 11, 13, 15 y 16 años.
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